Foro contra la Incineración

Tenerife
                         
El piche y el Malpaís de Güímar, el cuento de nunca acabar
                         
05 - 11 - 04

 

Toneladas de petróleo contaminan desde hace décadas la costa del espacio protegido del Malpaís de Güímar, en lo que constituye uno de los mayores muestras de dejadez, desidia e irresponsabilidad de nuestros políticos y de las empresas que gestionan el petróleo en Tenerife -principalmente Cepsa- hacia nuestro patrimonio natural y cultural.

El gran negocio del petróleo en Tenerife, que en los últimos tiempos se ha visto aderezado con la gigantesca operación inmobiliaria que Cepsa ha llevado a cabo en torno a la refinería de Santa Cruz, no parece ser suficiente para que esta empresa -o las que sean- destinen una pequeñita parte de sus beneficios a tener un detallito con la tierra sobre la que están engordando sus beneficios.

Ya sabemos, eso no es nada nuevo, que estas empresas sólo atienden a los intereses de su cuenta de resultados y eso puede ser criticable, pero es como funcionan las cosas cuando la única conciencia toma el color verde o violeta del dinero. Ahora bien, sucede que además de ese legítimo o ilegítimo compromiso con el enriquecimiento a costa de lo que sea, hay algo que se llama el interés general, por el que no sólo se suponen que deben velar las autoridades, sino que está -supuestamente- respaldado por una legislación que tiende, o debe tender, a que determinadas cosas no se puedan llevar a cabo a costa de lo que sea. En este caso a costa de nuestro entorno natural y a un patrimonio que sólo pertenece a las futuras generaciones.

Pero, como ha ocurrido descaradamente con el reciente vertido del Castillo Negro, las empresas lo niegan todo y los políticos miran siempre respetuosamente para otro lado cuando se trata de Cepsa, Unelco... o últimamente empresas más locales relacionadas con el piche y el cemento. Y todo eso, aunque objetivamente resulta repugnante desde el punto de vista ético, se convierte en una práctica realmente despreciable cuando, por otro lado, éstas mismas administraciones tienen la cara dura de ir multando por ahí a otros particulares o empresas de menos "peso", por prácticas que comparativamente resultan mucho menos impactantes para el medio ambiente.

Es por eso que, ante situaciones como éstas, toda la parafernalia que tiene que ver con el "imperio de la Ley", el "estado democrático y de derecho", la "igualdad de todos ante la Ley", etc. se convierte sencillamente en una palabrería barata y vergonzante. Y en este sentido hay que decir que si Cepsa contamina impunemente nadie tiene fuerza moral aquí, ni en ningún sitio, para multar a nadie por arrojar unos escombros, acampar en una playa, pasearse a caballo por un camino forestal o abandonar una lavadora en un barranco. Es más, la práctica esa de ir tirándole por ahí las casas a trabajadores y multándolos, porque un día un concejal o un alcalde le dijo que levantara que no pasaba nada, pese a encontrarse en suelo rústico, no deja de ser más que otra muestra de cinismo e inmoralidad insoportable.

Todo es mentira, el que paga campañas y carnavales o compra publicidad contamina y hace lo que le da la gana. Mientras, se persigue a los mismos pringados de siempre para que muchos justifiquen sus sueldos a final de mes, sueldos pagados por todos esos mismos pringados, claro está. ¿Cómo los agentes del SEPRONA, por ejemplo, tiene estómago para denunciar a un ganadero por unos purines mal gestionados cuando miran para otro lado en estas situaciones? La razón es que nos queda mucha democracia por mamar aquí todavía y, o jugamos todos, o lo mejor será ir pensando en romper definitivamente la baraja.

 


Aspecto del petróleo entre las piedras


Aspecto del petróleo entre las piedras


Aspecto del petróleo entre las piedras


Playas enteras cubiertas por una capa sólida de petróleo mezclado con las rocas


Playas enteras cubiertas por una capa sólida de petróleo mezclado con las rocas


Playas enteras cubiertas por una capa sólida de petróleo mezclado con las rocas


En determinadas playitas aparecen esta especie de "pelotitas" con todo el
aspecto de ser rocas. Pero cuando las golpeamos se observa que se corresponden
con una masa de piche que se ha ido modelando con el efecto del oleaje


Aspecto de las bolas de piche, mezclado con la arena, que se han ido formando en
la zona del Malpaís de Güímar


"Pelotitas" de piche


Playa llena de "pelotitas" de piche que suelen ser algo más pequeñas que una
pelota de tenis, aunque las hay mayores

Fecha de las fotos: 1 de noviembre de 2004. Si usted no conoce la zona y quiere visitarla es relativamente sencillo siguiendo el sendero que conduce desde el Puertito de Güímar hasta El Socorro junto a la costa.

31-10-04 Después de tres semanas continúan las especulaciones oficiales sobre el origen del vertido en el Castillo Negro

En defensa del Malpaís de Güímar

 

 
                         
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