El cabildo de Gran Canaria ha llevado
a cabo, en pocas semanas, un cambio radical en cuanto al entendimiento
y el diálogo con los vecinos de Juan Grande, afectados por la
consecuencias negativas de la presencia de un vertedero de residuos
bastante mal gestionado, hasta el momento, y por los planes de dos futuras
incineradoras, para residuos sanitarios y para RSU.
Verdaderamente en Tenerife nos hemos
quedado asombrados de ver la rápida respuesta del Cabildo de
Gran Canaria que ya ha llegado, incluso, a realizar un viaje con todas
las partes implicadas a Mallorca y a Barcelona, para ver instalaciones
de tratamiento. Verdaderamente asombroso si tenemos en cuenta que recientemente
en Tenerife le hemos pedido al Cabildo que nos ayudara para asistir
a unas jornadas en Mallorca, sobre gestión de residuos, y nos
han dicho muy educadamente que nos vayamos a freír chuchangas.
Se habla incluso, en Gran Canaria, de
una "comisión ciudadana de seguimiento", que nosotros
llevamos pidiendo al Cabildo desde hace años y nos siguen poniendo
todo tipo de trabas para entrar al vertedero simplemente a ver cómo
van las distintas obras, hasta el punto que para saber lo que está
pasando tenemos que parapetarnos en las laderas que se encuentran por
fuera de la instalación porque, al menos para nosotros, es más
difícil visitar el vertedero de Arico que visitar la CIA o el
Pentágono.
Nosotros nos congratulamos muchísimo
de los avances de nuestros compañeros de Gran Canaria, con los
que mantenemos un estrecho contacto, y lamentamos tener que pedir al
Cabildo de Tenerife que intente seguir el ejemplo, que se abra verdaderamente
al diálogo y que no siga dándole largas a los ciudadanos
prometiendo un diálogo que nunca se concreta en nada. Esperamos
que interprete y sepa reaccionar urgentemente a las demandas ciudadanas
y que abra las puertas del vertedero de Arico de par en par, para que
los vecinos puedan seguir los progresos de las obras y controlar y opinar
sobre lo que les dé la gana con el asesoramiento de quien estimen
oportuno. En eso consiste el juego este de la democracia y del libre
acceso a la información ambiental reconocido por las leyes, sobre
todo cuando hablamos de afectados.
Nunca se nos pasó por la imaginación
que el gobierno del PP en el cabildo de Gran Canaria le fuese a dar
lecciones a Wladimiro Rodríguez Brito de cómo se hacen
las cosas en lo que tiene que ver con la transparencia, el diálogo
y la búsqueda de soluciones contando con la opinión de
todos. Nunca nos lo imaginamos, pero los hechos son contundentes y ponen
en evidencia una forma autoritaria y poco transparente de tomar decisiones
en Tenerife que, en muchos asuntos, tanta crispación innecesaria
está creando.
Felicidades a nuestros amigos de Juan
Grande por su ejemplar lucha. Muy pronto esperamos poder ofrecerles
un amplio reportaje sobre la fructífera visita de estos compañeros
a Mallorca y a Barcelona en la que, lejos de a hacer turismo como muchas
visitas que se hacen aquí, han desarrollado un muy completo programa
de trabajo con interesantes conclusiones y de mucho interés,
como ya nos han adelantado.
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Gran Canaria tiene un año
para encontrar dónde tratar sus 600.000 toneladas de residuos
El Cabildo de Gran Canaria tendrá que buscar para junio de
2005 un lugar y un sistema de gestión y tratamiento para las
más de 600.000 toneladas anuales de residuos de todo tipo que
genera la isla.
Para ello se pondrá en marcha, según anunció el
consejero de Medio Ambiente de la corporación insular, José
Jiménez, un calendario de actuaciones que comienza el día
15 de este mes con la apertura a los medios y representantes municipales
y vecinales del vertedero de Juan Grande, en San Bartolomé de
Tirajana, hasta ahora bloqueado a la información pública
por el mal estado de sus instalaciones.
En esa misma jornada, según adelantó el consejero durante
el transcurso de una visita a diversas plantas de tratamiento de residuos
y vertederos de Barcelona y Mallorca, se establecerán los mecanismos
para constituir una comisión de debate y seguimiento
constituida por todos los representantes institucionales, políticos
y empresariales y sociales de la isla "para constituir así
una plataforma de diálogo" que determine el modelo de tratamiento
de los residuos y el lugar de Gran Canaria donde llevarlo a cabo, parámetros
exigidos en el Plan Insular de Ordenación.
También dentro de esta estrategia se contempla definir el cómo
establecer y a quién las tasas por el tratamiento de residuos,
tanto urbanos, como escombros o voluminosos, categoría en la
que entran los grandes enseres domésticos. Y, por último,
pero no menos relevante, el lograr enraizar una cultura de separación
de basura que empiece en el mismísimo cubo de la cocina.
En este sentido, hay que destacar el sistema seguido en Mallorca, y
que pudieron estudiar también los representantes municipales
de San Bartolomé de Tirajana, tanto del grupo de gobierno como
de la oposición; de la plataforma contra el vertedero de Juan
Grande; de la federación ecologista Ben Magec; y de la Mancomunidad
del Sureste -de la capital y la Mancomunidad del Norte no asistió
nadie pese a la invitación-. En la isla balear se emplean incineradoras
con aprovechamiento energético y plantas de reciclaje que han
permitido en diez años reducir de 48 a uno el número de
vertederos y en la que se procesa la basura, convirtiendo los residuos
en recursos. El precio de esta transformación grava a los municipios
que no llevan la basura previamente seleccionada, -a 78,80 euros por
tonelada-, y le sale a coste cero a aquellas localidades que sí
lo hacen. También en Cataluña rigen las mismas normas,
aunque con sistemas distintos. Plantas incineradoras que ya funcionan
bajo los parámetros de la normativa europea, además de
otras en las que se intentarán realizar selecciones previas de
residuos, o vertederos, como el de la foto, que están siendo
rehabilitados y que ofrecen, a su vez, una producción de biogás
capaz de generar energía como para abastecer el alumbrado urbano
de Barcelona.
Pero, para el 2007, la Unión Europea impone la desaparición
de los vertederos tal como se conocen en esta Isla. El Cabildo reconoce
que el retraso que existe en Gran Canaria en esta materia es "muy
importante, y es urgente establecer cuál será la gestión
integral" de las 600.000 toneladas anuales y que hoy se depositan
en Juan Grande y en Salto del Negro -en la capital-, en una proporción
de 250.000 toneladas para el del sur y de 350.000 toneladas para el
segundo.
Jiménez aseguró que su departamento no tiene ningún
sistema definido -incineración, biometanización o digestores
de materia orgánica- y tampoco el lugar. De lo único que
están "casi convencidos" es de que no estará
en Juan Grande.
Fuente: La Provincia, 07-11-04

07-10-04
Juan Grande o las hazañas de Urbaser, el Cabildo y el Gobierno
de Canarias en Gran Canaria