Con la llegada de las primeras
lluvias comienzan a repetirse escenas que nos dan muestra de cómo
el desenfreno urbanístico que ha sufrido la isla de Tenerife
en las últimas décadas no ha tenido en cuenta, en muchos
casos, las graves consecuencias que en un momento dado puede traer consigo
el bloqueo de los cauces naturales de nuestros barrancos.
Un desdichado domingo del
mes de marzo, de hace un par de años, los habitantes de Santa
Cruz de Tenerife tuvieron la desgraciada oportunidad de verle la
cara a unas lluvias intensas que podrían haber ocasionado
una tragedia de consecuencias imprevisibles, si no llega a ocurrir el
evento en uno de los momentos del año en el que la ciudad se
encontraba más vacía de coches y de vecinos, que se encontraban
fuera al coincidir el final de la Semana Santa con las salidas típicas
del fin de semana. Una casualidad que, junto con el hecho de que el
fenómeno se produjese a media tarde, con la luz del día,
hizo que pese a que hubo que lamentar la muerte de varias personas,
entre ellas niños, la tragedia no revistiese unas consecuencias
muchísimo mayores.
Un golpe de suerte, ciertamente,
del que debemos congratularnos todos. Pero de lo que todos somos conscientes,
y cualquier persona sensata conoce y se comenta de boca en boca, es
que si esas mismas precipitaciones se hubiesen producido en la zona
turística del sur de Tenerife, que en los últimos años
se ha desarrollado sin tener mínimamente en cuenta la necesidad
de respetar los cauces de los barrancos, estaríamos hablando
de un auténtico desastre natural con la desaparición de
una parte importante de infraestructuras, edificaciones, etc.
Uno de los ejemplos de
esta irresponsable forma de "ordenar" el territorio lo encontramos
en la zona de Las Torres, en el municipio de Adeje. Ya hace más
de un años que hacíamos
referencia a ese asunto, pero desde entonces a esta parte las cosas,
en lugar de mejorar, han empeorado significativamente con la urbanización
de más sectores de la zona no ya para industrias sino para viviendas.
Grandes laderas con sus pequeños barrancos han sido literalmente
bloqueadas por carreteras y casas. Donde antes había un barranco
ahora nos encontramos con un ridículo tubo de apenas unos treinta
centímetros de diámetro colocado simplemente para cubrir
el expediente pero sin funcionalidad posible alguna en caso de precipitaciones
de muy moderada intensidad.
En esta Isla cuando nos
encontramos con alcaldes depredadores y desarrollistas como el instalado
en Adeje, y que recientemente se ha hecho con el mando de su partido
en Tenerife, no hay Consejo Insular de Aguas ni leyes de ningún
tipo que valga. Se lanzan a construir montaña
arriba, en los cauces de los barrancos, a acabar con la costa en
su estado natural para convertirlo todo en un gran amasijo de cemento
y asfalto sin tener en cuenta otra cosa que el crecimiento por el crecimiento,
desordenado, con unos índices de edificaciones
ilegales consentidas de vergüenza para un municipio con esos
recursos, de los más ricos del estado español.


Toda esa inmensa ladera, con su correspondiente
barranquillo,
no dispone de desagüe alguno.

Esta especie de cuneta, sin corriente alguna, se supone que debe recoger
las aguas
y enviarlas a un desagüe de risa...


Tanquilla a la que se supone se deben dirigir
obedientemente las aguas en caso de lluvias

Este es el tubo, de unos 30 cm de diámetro,
el que se supone debe ser capaz de absorber
la escorrentía de centenares de miles de metros cuadrados de las
laderas y
barranquillos superiores.

Aspecto del barranco de Las Torres, uno de los
más importantes de la zona

Los ingenieros, a las órdenes de políticos
y especuladores ( o ambas cosas), han
llegado a la conclusión de que el barranco de Las Torres se puede
encauzar por estos
pequeños túneles que pasan por debajo de carreteras, naves
industriales y
muy cerca de viviendas.

Así se encuentran, desde hace varios
años, algunas carreteras de Adeje después de
haber sido afectadas por lluvias moderadas, nada que ver con los trescientos
litros
caídos en Santa Cruz, que en caso de caer de esa
manera en el sur de Tenerife estaríamos hablando de palabras mayores.
Esperemos no verlo nunca.
04-09-03 Barranco de Las Torres, o
porqué el mago no confía en el ingeniero
17-08-03
"31-M". Caso cerrado
28-10-03
Quince litros por metro cuadrado
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