Foro contra la Incineración

Tenerife
                         
Sobre el barranco de Las Torres, el desenfreno urbanístico y el bloqueo irresponsable de los cauces naturales
                         
10 - 11 - 04

 

Con la llegada de las primeras lluvias comienzan a repetirse escenas que nos dan muestra de cómo el desenfreno urbanístico que ha sufrido la isla de Tenerife en las últimas décadas no ha tenido en cuenta, en muchos casos, las graves consecuencias que en un momento dado puede traer consigo el bloqueo de los cauces naturales de nuestros barrancos.

Un desdichado domingo del mes de marzo, de hace un par de años, los habitantes de Santa Cruz de Tenerife tuvieron la desgraciada oportunidad de verle la cara a unas lluvias intensas que podrían haber ocasionado una tragedia de consecuencias imprevisibles, si no llega a ocurrir el evento en uno de los momentos del año en el que la ciudad se encontraba más vacía de coches y de vecinos, que se encontraban fuera al coincidir el final de la Semana Santa con las salidas típicas del fin de semana. Una casualidad que, junto con el hecho de que el fenómeno se produjese a media tarde, con la luz del día, hizo que pese a que hubo que lamentar la muerte de varias personas, entre ellas niños, la tragedia no revistiese unas consecuencias muchísimo mayores.

Un golpe de suerte, ciertamente, del que debemos congratularnos todos. Pero de lo que todos somos conscientes, y cualquier persona sensata conoce y se comenta de boca en boca, es que si esas mismas precipitaciones se hubiesen producido en la zona turística del sur de Tenerife, que en los últimos años se ha desarrollado sin tener mínimamente en cuenta la necesidad de respetar los cauces de los barrancos, estaríamos hablando de un auténtico desastre natural con la desaparición de una parte importante de infraestructuras, edificaciones, etc.

Uno de los ejemplos de esta irresponsable forma de "ordenar" el territorio lo encontramos en la zona de Las Torres, en el municipio de Adeje. Ya hace más de un años que hacíamos referencia a ese asunto, pero desde entonces a esta parte las cosas, en lugar de mejorar, han empeorado significativamente con la urbanización de más sectores de la zona no ya para industrias sino para viviendas. Grandes laderas con sus pequeños barrancos han sido literalmente bloqueadas por carreteras y casas. Donde antes había un barranco ahora nos encontramos con un ridículo tubo de apenas unos treinta centímetros de diámetro colocado simplemente para cubrir el expediente pero sin funcionalidad posible alguna en caso de precipitaciones de muy moderada intensidad.

En esta Isla cuando nos encontramos con alcaldes depredadores y desarrollistas como el instalado en Adeje, y que recientemente se ha hecho con el mando de su partido en Tenerife, no hay Consejo Insular de Aguas ni leyes de ningún tipo que valga. Se lanzan a construir montaña arriba, en los cauces de los barrancos, a acabar con la costa en su estado natural para convertirlo todo en un gran amasijo de cemento y asfalto sin tener en cuenta otra cosa que el crecimiento por el crecimiento, desordenado, con unos índices de edificaciones ilegales consentidas de vergüenza para un municipio con esos recursos, de los más ricos del estado español.

 



Toda esa inmensa ladera, con su correspondiente barranquillo,
no dispone de desagüe alguno.


Esta especie de cuneta, sin corriente alguna, se supone que debe recoger las aguas
y enviarlas a un desagüe de risa...


Tanquilla a la que se supone se deben dirigir obedientemente las aguas en caso de lluvias


Este es el tubo, de unos 30 cm de diámetro, el que se supone debe ser capaz de absorber
la escorrentía de centenares de miles de metros cuadrados de las laderas y
barranquillos superiores.


Aspecto del barranco de Las Torres, uno de los más importantes de la zona


Los ingenieros, a las órdenes de políticos y especuladores ( o ambas cosas), han
llegado a la conclusión de que el barranco de Las Torres se puede encauzar por estos
pequeños túneles que pasan por debajo de carreteras, naves industriales y
muy cerca de viviendas.


Así se encuentran, desde hace varios años, algunas carreteras de Adeje después de
haber sido afectadas por lluvias moderadas, nada que ver con los trescientos litros
caídos en Santa Cruz, que en caso de caer de esa manera en el sur de Tenerife estaríamos hablando de palabras mayores. Esperemos no verlo nunca.


04-09-03 Barranco de Las Torres, o porqué el mago no confía en el ingeniero

17-08-03 "31-M". Caso cerrado

28-10-03 Quince litros por metro cuadrado

 

 
                         
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