Desde hace más de
dos meses se ha agravado una antigua
filtración de petróleo en el Castillo Negro, junto
al Auditorio de Santa Cruz de Tenerife. Desde un primer momento la refinería
de petróleo que explota Cepsa comenzó unas espectaculares
labores de limpieza, denunciadas por ilegales un mes después
por el ayuntamiento, pese a que en todo momento esta empresa ha negado
tener nada que ver con el vertido.
Nosotros, evidentemente,
no tenemos ni la menor idea de dónde puede proceder este petróleo,
lo único que hemos hecho es comunicar al Seprona la situación
para que ellos lo averigüen porque creemos que los ciudadanos tenemos
derecho a conocer la verdad, opinión que, evidentemente, no comparten
nuestros "responsables" políticos que han ocultado
el tema hasta que han podido bastándoles la promesa de Cepsa
de solucionar el asunto. Eso es lo que dicen, porque estamos seguros
de que la realidad es que ellos saben perfectamente de lo que se trata,
otra cosa es que les interese decir la verdad por el negocio urbanístico
que se cuece en la zona o por las razones que sean, que no las conocemos.
Pero justo debajo de la
refinería hay determinadas características del terreno
volcánico de Canarias que ponen en evidencia las filtraciones
que se producen en esa instalación industrial, apareciendo "fuentes"
de petróleo en los acantilados provocados por los almagres. Los
almagres se generan cuando la lava emitida durante una erupción
volcánica fluye en forma de colada sobre un terreno relativamente
antiguo en el que ya se ha formado un suelo. La elevada temperatura
de la lava desencadena un proceso denominado rubefacción
que produce el enrojecimiento del suelo por oxidación de sus
minerales. El resultado es la formación de una capa enrojecida
e impermeable, denomina almagres, y que al ser impermeables juegan un
papel decisivo en el almacenamiento del agua subterránea en Canarias
o en la localización de manantiales o fuentes, en este caso de
petróleo.
Estos días nos han
visitado las máximas autoridades de Cepsa para anunciarnos que
nos
quieren obsequiar con otra refinería en Tenerife, en este
caso, como no, en Granadilla, intención que encaja perfectamente
en la política de este ayuntamiento sureño encaminada
a la mejora de la calidad de vida de sus habitantes así como
del medio ambiente de la zona, al menos como ellos lo entienden, véase
Crimen de Granadilla.
Pero es que una instalación industrial trabajando en estas condiciones,
con este descontrol, con esta cantidad de incidente -hasta radiactivos
los ha habido últimamente- no pude estar ni en Santa Cruz ni
en ningún sitio. Otra cosa es que las autoridades canarias estuviesen
en condiciones de exigirles, al menos, que no nos tomen el pelo. Pero
evidentemente este no es el caso.
Lo que todos deseamos,
por el bien de miles de personas que viven, compran o se bañan
en la zona, es que tanta desidia no traiga consigo algún incidente
de consecuencias más desagradables (aunque de lo desagradable
de las consecuencias actuales de esa instalación sólo
nos podremos hacer una idea cuando se realice un
estudio epidemiológico entre los miles de vecinos que habitan
las proximidades de la Refinería y que seguramente nunca se hará),
en forma de un accidente grave, de imprevisibles consecuencias y para
el que no existe diseñado ni un simple plan de evacuación.
Una cosa de locos.
Estimados señores
del Ayuntamiento y de Cepsa ¿tenemos derecho los ciudadanos de
Tenerife a saber, después de varios meses, de dónde provienen
las filtraciones al mar de petróleo en el Castillo Negro?

Se observa cómo la capa de almagre,
material más rojizo e impermeable, hace que aflore en el acantilado
una gran mancha negra de hidrocarburos o residuos de hidrocarburos,
que lo mismo es porque, como viene de debajo de la refinería
de Cepsa, a nadie le importa averiguarlo. Si fueran purines de un granjero
ya le habrían levantado los pies del suelo. Evidentemente cuando
se producen lluvias por esas capas de almagre circula agua que hace
que toda ese producto alcance el mar, contaminando posteriormente toda
la costa del sureste de Tenerife, como el Malpaís
de Güímar o la costa de Arico
o Granadilla
31-10-04
Después de tres semanas continúan las especulaciones oficiales
sobre el origen del vertido en el Castillo Negro
02-09-04
Otro accidente "de nada" en la Refinería