Estamos atravesando difíciles
tiempos en Tenerife donde se denigra, despelleja o se
insulta descaradamente a todas aquellas personas que manifiesten
alguna postura crítica con el desarrollo basado en las grandes
infraestructuras que, generalmente, se encuentran poco justificadas
en términos económicos y sociales, con ausencia absoluta
del necesario debate social y donde cuatro especuladores son los que
marcan las directrices de un supuesto desarrollo que esencialmente a
ellos beneficia, olvidando las grandes carencias que presenta esta sociedad
en materia de sanidad, transporte público, educación o
el simple mantenimiento de las infraestructuras básicas existentes,
en la mayor parte de los casos muy deterioradas y obsoletas.
En medio de este auténtico desatino
hemos recibido la formidable noticia de que el catedrático de
Economía Aplicada de la Universidad de La Laguna, Federico Aguilera
Klink, ha sido galardonado nada más y nada menos que con el premio
nacional de Economía y Medio Ambiente. Una noticia que a todos
los canarios debería llenarnos de orgullo en la medida que podemos
contar con profesores de auténtico lujo en nuestra Universidad,
que deberían representar un referente social y que, sin embargo,
algunos medios de comunicación se han encargado de descalificar
e insultar, simplemente porque sus planteamientos no coinciden con las
pretensiones de esos piratas del cemento, que tanto daño están
haciendo a esta tierra y que tanto están comprometiendo nuestro
futuro.
Estos medios, como era de esperar, han
ocultado convenientemente esta importantísima noticia que en
cualquier lugar hubiese ocupado un trocito de la portada de toda la
prensa local. Pero Federico Aguilera, junto con otros reconocidos profesores
de la Universidad de La Laguna, se ha pronunciado públicamente
a favor de otro modelo de desarrollo y ha puesto en duda la necesidad
de infraestructuras de alto impacto como el puerto de Granadilla, cuando
existe la opción más barata y eficaz de ampliar el de
Santa Cruz, un terrible crimen que los especuladores, y los políticos
y medios al servicio de éstos, difícilmente le podrán
perdonar jamás.
Se trata de una auténtica vergüenza,
un escándalo sólo comparable a la actitud del antidemocrático
alcalde de Santa Cruz de Tenerife, que unos días antes de la
manifestación del 27 de noviembre
contra éste y otros crímenes ambientales que se avecinan
en Tenerife, ha contratado un equipo especial de "limpieza"
para que durante toda la noche se encargue de arrancar cualquier cartel
que haga referencia a esta manifestación. Ya ha puesto multas
por pintar murales en lugares propios de estas acciones por hacer referencia
a esta manifestación.
Verdaderamente asombroso e inaudito,
por lo que a nadie debe extrañar que al estimado amigo Federico
nadie le rinda en estos días ese gran homenaje que se merece.
Sin embargo él sabe que hay personas por ahí que no cobramos
de ningún sitio y que sabemos de su trabajo y de su honestidad
profesional, que le respetamos y le agradecemos que no haya adoptado
la actitud más cómoda y rentable que consiste sencillamente
en reirle las gracias a El Día, al Diario de Avisos, a Antonio
Plasencia o a todos esos señores que se creen y actúan
como los dueños del chiringuito.
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Este pasado domingo La Opinión
de Tenerife publicaba una entrevista a Federico Aguilera, premio nacional
Lucas Medalla de Economía y Medio Ambiente 2004:
Federico Aguilera: "¿Qué
tiene que ver el progreso con la construcción de más carreteras?"
Federico Aguilera Klink, catedrático de Economía Aplicada.
Flamante premio nacional Lucas Mellada de Economía y Medio Ambiente,
este profesor de la Universidad lagunera es un filósofo poco
amigo de aceptar sin preguntas los principios que parecen imbricados
en la Isla. En su despacho, una cita de Einstein subraya la importancia
de la intuición y algunos lo consideran el padre de la economía
del agua.
Cuando en el año 1979 el profesor Federico Aguilera contribuyó
a implantar, por primera vez en una facultad universitaria española,
una asignatura que se atrevía a relacionar la economía
con el medio ambiente y, un poco después, la economía
con la ecología, muchos consideraron que aquella era una mariconada.
Sin embargo, esa es la línea que debe tomar la gestión
de los recursos si deseamos que las Islas, el país, el continente
y el mundo siga alimentándonos. Economía pura y dura.
Aguilera se atreve a romper muchos tópicos que chocan contra
principios tan asentados en el subconsciente tinerfeño como que
hay que dar dinero europeo al plátano; que somos una región
ultraperiférica o que construir carreteras es bueno para la economía
canaria. Él siempre se pregunta por qué. De su boca salen
términos tan interesantes como el negavatios, relativo al ahorro
energético.
- ¿Está instalada en Canarias la relación
entre economía y medio ambiente?
- Ni en Canarias, ni en España ni en el mundo. Goethe decía
en 1804 que nuestro gran problema era que hemos perdido conciencia de
nuestra dependencia de la naturaleza. Y no hemos recuperado esa conciencia
porque creemos que la tecnología lo arregla todo. Ahí
está el cambio climático...
- Se duda de que se esté produciendo.
- Mire, emitimos más CO2 del que la naturaleza puede absorber.
Existe un documento denominado Los escépticos del cambio climático
que muestra la existencia de un grupo pagado por las petroleras y empresas
de carbón que financia la creación de esa duda que usted
plantea.
- Las subvenciones a determinados sectores productivos ¿está
generando que seamos los canarios menos competitivos?
- Sí. E incluso argumentos como la ultraperificidad son dudosos.
Mire, para ultraperiferia,Teruel. El Gobierno canario lleva años
vendiendo en Madrid y en Europa la idea de que aquí sólo
podemos vivir con subvenciones. Curiosamente vivimos de nuestro paisaje
y, aunque pedimos subvenciones para conservarlo, luego lo estamos deteriorando
continuamente. Los turistas pueden cansarse, aunque aún tenemos
unas condiciones muy buenas para competir. Hay que cuidarlo con seriedad.
- Bueno. Al fin los empresarios isleños se han hecho
ecologistas al interesarse por los parques eólicos ¿no?
- No. Están interesados en subvenciones. Y sigue habiendo interés
en seguir construyendo.
-¿Cómo se entiende que vivamos del sol, por el
turismo, y no seamos los reyes de la energía solar?
- Por las presiones de la compañía que genera la electricidad.
Existe una situación muy rígida y una relación
entre eléctricas y Gobierno.
- Si se sancionase a los coches que usan el carril bus ¿lograríamos
mejorar el transporte público?
- Siendo presidente del Cabildo Adán Martín, un gerente
de Titsa reconoció que el carril bus era viable en un acto público
en el que Martín no dio una respuesta clara a por qué
no se pone. No interesa. Hay intereses políticos muy mezclados
con los empresariales y en esa dicotomía el interés público
sale perdiendo.
- El coste del transporte interinsular sí que parece
incontestable.
- Cuando se habla de los elevados costes de la insularidad hay algo
que no encaja y es que esos costes tienen más relación
con el monopolio del transporte marítimo que con los costes reales
de las comunicaciones. Y al final se crea una idea falsa.
- ¿Qué deben aprender los alumnos en una Facultad
de Economía?
- Pues sobre todo una manera de afrontar y abordar los problemas. Pero
sobre todo a hacerse preguntas, no debemos dejar de preguntarnos sobre
los asuntos que nos incumben y que parecen resueltos con respuestas
ajenas. Una buena pregunta es ¿qué tiene que ver el progreso
con hacer más carreteras?. ¿Del progreso de qué
o quiénes estamos hablando?. Cada carril nuevo que se abre incentiva
el transporte privado. También sucede que no estamos usando con
propiedad el lenguaje en economía y a cualquier disparate se
le coloca el adjetivo de sostenible ... el uso deliberado del mal lenguaje
es terrible.
- ¿Nos gobiernan los constructores?
- Digamos que no hace falta estar en la política para influir
en las decisiones. Aquí se da una mezcla de negocios y política
muy negativa.
- ¿El diagnóstico de la economía canaria
es bueno?
- La economía canaria crea empleo, está supersubvencionada
y los empresarios han dejado de pagar tres billones de pesetas en impuestos
gracias a la Reserva de Inversiones de Canarias. Pero ustedes mismos
publicaron recientemente que unas 20.000 familias viven por debajo del
umbral de la pobreza.
Fuente: La Opinión de Tenerife, 14-11-04

Hace unos meses, en un
suplemento
de La Opinión de Tenerife se publicaba un amplio reportaje
sobre el Crimen de Granadilla,
el es que Federico Aguilera daba su opinión sobre este auténtico
disparate ambiental sin justificación ni económica ni
social de ningún tipo.
15-11-04
El catedrático de La Laguna Federico Aguilera, Premio Nacional
de Economía y Medio Ambiente
16-11-04
El catedrático de la ULL Federico Aguilera obtiene el Premio
Nacional de Economía y Medio Ambiente