Una estudiante subía este sábado por la tarde a la tribuna
del salón de actos de la escuela de Magisterio, en La Laguna,
para explicar que junto con un grupo de amigos, habían establecido
una nueva forma de despedida: "nos vemos el 27". Y es que
el 27 de noviembre nos vamos a manifestar todos por la democracia, por
el derecho a discrepar, por la libertad de expresión, por la
dignidad y, como no, en defensa de nuestra tierra y contra los piratas
del cemento y los especuladores. Los segundos compran los terrenos a
cuatro perras mientras es rústico (puerto de Granadilla o vía
exterior) y los primeros llevan a cabo las obras pagadas con dinero
público para que se revaloricen y se recalifiquen, enriqueciéndose
todos ellos un poquito más (en ocasiones son los mismos los primeros
y los segundos), pese a que muchos ya no saben ni qué hacer con
tanto dinero obtenido del "saqueo de lo público" que
tan exitosamente han emprendido hace años, con la connivencia
de los "trileros" políticos que nos gobiernan.
La manifestación del 27 de noviembre
ya es un completo éxito, hemos sacado a muchos antidemócratas
o fascistas de sus madrigueras, han tenido que hacer asambleas como
si ellos no tuvieran todo el poder para tomar las decisiones que les
dé la gana, y se han constituido en una especie de colectivo
social -como nosotros- cuando resulta que ellos tienen a su servicio
a la prensa, el dinero, el Parlamento en el que bastaría sentar
a Antonio Plasencia y dos más,
en lugar de pagar a tanto político vendido a los intereses de
media docena de especuladores. El resultado sería el mismo.
Ellos han demostrado que todo es mentira,
con el crimen de Granadilla han cambiado de opinión cada dos
semanas y unos cuantos ciudadanos en su tiempo libre, y sin recursos
de ningún tipo, les han puesto contra las cuerdas y en evidencia.
Los negocios especulativos que éstos mismos preparan en los barrios
afectados por los planes del Área Metropolitana -donde ya se
han hecho con parte de los terrenos a recalificar- también están
siendo denunciados por los vecinos que de una vez por todas han decido
plantarles cara.
Los tres partidos mayoritarios han demostrado
un desprecio sin precedentes por los ciudadanos que se han plantado
en el Parlamento, que supuestamente es la casa del pueblo (pero que
en realidad es un lujoso trozo de la gran finca de los piratas del cemento),
con la mayor iniciativa legislativa popular presentada nunca antes en
Canarias. Se exigen 15.000 firmas y en tres meses se han recogido más
de 56.000 firmas -sin medios de ningún tipo y con la prensa atacando
la iniciativa- contra el crimen
de Granadilla. Ni caso, el desprecio más absoluto por parte
de esos sesenta vividores que sólo piensan en las dietas, los
sueldos y el teléfono móvil que les pagamos entre todos.
Y, por supuesto, en defender a los que les han pagado
las campañas electorales para que se puedan sentar donde
están hoy.
Han contratado, con nuestro dinero,
equipos especiales que se dedican a arrancar cualquier cartel convocando
a la manifestación. Hay medios de comunicación que no
aceptan publicidad a favor de la manifestación ni pagada. Han
formado un supuesto colectivo social para que pegue sus carteles a favor
de los macro proyectos, tapando nuestros carteles que convocan a una
manifestación que es un derecho constitucional. El domingo antes
de la manifestación han conseguido que los tres periódicos
más vendidos encabecen sus portadas con manifestaciones a favor
del Crimen de Granadilla, se han repartido a Paulino Rivero, a Bermúdez
y a un curioso socialista, el alcalde de Granadilla, que está
pagando panfletos con dinero público desconvocando una democrática
manifestación ciudadana. ¡Los ciento y pico años
de historia democrática de su partido por los suelos! Alguien
diría que es verdad el rumor de que hay concejales de su partido
ofreciendo, en documentos privados, terrenos de los que van a ser recalificados.
Sólo el cuarto periódico encabezó, aunque sin foto,
con la auténtica noticia del día, que era el destrozo
de los sebadales.
Felicidades a todos los que han hecho,
y siguen haciendo pese a la persecución y los insultos, todo
lo que está en sus manos, y dentro de la Ley, para parar a estos
sinvergüenzas. El objetivo principal está conseguido, han
mostrado su verdadero rostro antidemocrático y fascistoide, se
han visto obligados a mentir sobre sebadales y sobre todo y, aunque
no hay medios de comunicación suficientemente independientes
-salvo honrosas excepciones- para hacer llegar la verdad a la ciudadanía,
los poquitos que lo permiten y el boca a oreja está
provocando un efecto devastador para éstos que están poniendo
en un serio compromiso nuestro futuro, y que pretenden cargarse de un
plumazo la libertad de manifestación y el derecho a expresar
libremente nuestras ideas.
Este sábado por la tarde más
de un centenar de personas se reunían en la Escuela de Magisterio
de La Laguna para organizar la última semana de trabajo antes
de la manifestación. En el acto intervinieron multitud de representantes
de colectivos sociales honestos que luchan por lo que creen limpiamente,
sin pretender tener la razón pero exigiendo también a
los políticos que razonen sus propuestas y que no se impongan
las cosas sin el debate social necesario. Ese es el gran crimen que
ha cometido esa gente: exigir el derecho a que se diga la verdad, a
que se priorice la inversión pública en en interés
general y no en beneficio de los mismos de siempre.
Se trató de un acto democrático
donde participó libremente todo el que quiso, incluida una concejal
de Coalición Canaria en el ayuntamiento de Granadilla. Nadie
la interrumpió, al contrario, porque en realidad no estamos contra
nadie sino a favor de la verdad y contra la corrupción generalizada
que se ha hecho presente entre nosotros.
Cien, mil, diez mil, qué mas
da el número. Si salen mil personas a la calle con la campañas
que han montado éstos en contra con nuestro dinero ya sería
un éxito sin precedentes. Pero vamos a ser muchísimos
más y, además, el 27 de noviembre es sólo el comienzo
de una lucha muy larga pero muy necesaria por los que vienen después
de nosotros. Felicidades de nuevo a todos los que están colaborado
en esta lucha tan desigual, y que han conseguido poner nervosos a los
todopoderosos de siempre, acostumbrados a situarse por encima del bien
y del mal.
¡No respondas
a las provocaciones de estos golfos que intentan boicotear la manifestación
del día 27!
¡No les sigas el juego!

En mi reciente visita a Tenerife, preguntaban
algunos amigos mi opinión sobre los cambios en la isla. En 1964
había llegado a ella como catedrático en la Universidad
de La Laguna. Por supuesto, Tenerife ha cambiado. Naturalmente el cambio,
el “progreso”, como suele decirse, debería ir a mejor.
Pero si ese cambio está condicionado a la voracidad, a la usurpación
del espacio público para hacer negocios privados, a hinchar su
maravilloso paisaje de urbanizaciones monstruosas, a congestionar sus
carreteras de tráfico innecesario, el progreso se convierte en
un regreso a la caverna.
Muchas veces he pensado cuánto tienen que odiar a sus ciudades,
a sus pueblos, muchas de esas autoridades municipales que convierten
esas ciudades y esos pueblos en lugares invivibles. No sólo Tenerife,
otros muchos espacios de la península han sufrido –buena
parte de la costa mediterránea, por ejemplo- la patología
de la avaricia de políticos y empresarios bajo el lema sofístico
de que el turismo es la verdadera industria nacional. ¡Pobre país
el que piense que su industria es algo que les ha sido regalado: el
mar, el sol, el aire! ¡Pobre país el que aniquila y abotarga
estos generosos elementos de la naturaleza por el dinero fácil
de muchos de sus mandamases enfermos! Esperemos que Granadilla se salve
de esa disparatada y engañosa patología del puerto que
le quieren colocar encima, para su desgracia.
Emilio Lledó
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VOCES CONTRA EL CRIEMEN DE GRANADILLA
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CRIMEN
DE GRANADILLA
MANIFESTACIÓN
27 DE NOVIEMBRE
