Un auténtico ejército
de guardias civiles ha sido enviado por la Delegación del Gobierno
a un pequeño barrio adejero para demoler otra vivienda irregular
de gente humilde. Mientras, las auténticas urbanizaciones ilegales,
incluso en primera línea de playa, se encuentran amparadas por
la impunidad más absoluta.
Jamás se había visto tanto
guardia civil por la zona, y es que nadie del barrio Tijoco Alto se
imaginaba siquiera que existiesen tantos guardias civiles en el sur
de Tenerife. Pero cuando se trata de avasallar al más débil
salen hasta de debajo de las piedras. Mientras el Cabildo de El Hierro
fletaba un barco para que cuatrocientos vecinos se manifestases frente
a la presidencia del Gobierno en Tenerife -engañándoles
porque el presidente del Gobierno y del Cabildo se daban efusivos abrazos
ese día precisamente en El Hierro- para exigir soluciones para
las casas ilegales, que son decenas de miles en el Archipiélago,
o mientras el Parlamento de Canarias admitía a trámite
una reforma legal para legalizar una parte de estas viviendas... un
ejército de máquinas y guardias civiles tomaba el pequeño
barrio de Adeje -uno de los municipios con más recursos de España-
para derribar una obra ilegal de una persona sin la suficiente influencia.
De una familia modesta, vamos.
Los alcaldes han patrocinado la construcción
ilegal en busca del clientelismo político y las autoridades judiciales
en lugar de investigar las circunstancias que han hecho posible que
existan decenas de miles de casas ilegales en Canarias, para las que
periódicamente se decreta una amnistía, se dedican a emitir
o refrendar órdenes de demolición completamente injustas,
desde el momento en que se están derribando conforme a una especie
de sorteo macabro en el que, como es habitual, casi todos los boletos
los tienen los más débiles, los menos influyentes o los
que tienen menos recursos.
El barrio de Tijoco Alto resistió
durante unos días, pero el desproporcionado despliegue policial
que se hizo presente en la zona antes del amanecer, como en la época
de los fusilamientos, hizo que cayera otra casa más de gente
humilde, mientras no hay quien cierre
una cantera ilegal en Güímar, mientras los vecinos de
El Riquel tienen que sufrir las
consecuencias de un montón de industrias ilegales o mientras
la Refinería de Santa Cruz
contamina mientras todas las autoridades miran respetuosamente para
otro lado. Por poner un par de ejemplos.
El "Estado de Derecho" se
asienta sobre el principio básico de la igualdad de todos
ante la Ley, pero en Tenerife y en Canarias ocurre que la Ley
es sólo para el que no tiene la suficiente influencia en la mayoría
de los casos. La situación de las viviendas ilegales en el Canarias
es un auténtico drama personal y familiar en el que van a pagar
algunos propietarios menos influyentes, pero sus cómplices van
a salir de "rositas". Y éstos no son otros que los
políticos que les han consentido, cuando no favorecido, este
tipo de actuaciones que todo el mundo veía como normal.
Hace unos años, cuenta un maestro
que trabajó por Adeje, que en una clase con niños de 12
años, salió el tema de la necesidad de ordenar el territorio
y de que las casas se construyesen con sus correspondientes proyectos
y en suelo convenientemente ordenado, le decía el maestro a los
alumnos. La carcajada de aquellos niños fue generalizada. "Pero
maestro, si aquí para hacer una casa lo que hay que hacer es
hablar con el concejal del ayuntamiento y ya está todo arreglado".
Eso decían los niños, pero la Fiscalía de Medio
Ambiente también ha dicho en su memoria que las autoridades
municipales son los principales delincuentes ambientales. Lo que
pasa es que es más fácil perseguir al más desgraciado.
Máxime cuando la Guardia Civil sólo necesita dar unos
cuantos porrazos o empujones, y no ponerse a la compleja tarea de investigar,
como debieran, todo este fenómeno desde sus orígenes.
"Tú
pon el techo rápido y no pasa nada". A los políticos
que se dirigían a los ciudadanos con esta consigna es a los que
hay que buscar y enjuiciar, y después que tiren todas las casas
que tengan que tirar. Entre tanto debería caérseles la
cara de vergüenza. La amnistía que de vez en cuando decretan
para las viviendas ilegales en realidad no es para los propietarios,
es para ellos, para los políticos que hacen las leyes, que de
esta forma eluden su evidente responsabilidad en este dramático
asunto en el que están pagando los más débiles,
como siempre.
¡Qué se creerá alguien
que José Segura, El Conseguidor, va a poner a la policía
a investigar a su compañero de partido y aliado Rodríguez
Fraga, para ver cómo es posible que en un municipio con tantos
recursos se hayan levantado tantos centenares de viviendas ilegales
durante su mandato y que el propio ayuntamiento les pusiese servicios
o les cobrase la contribución! Este Delegado de Gobierno, El
Conseguidor para sus amigos, ha de sentirse muy orgulloso de hacer estas
demostraciones de fuerza ante gente humilde, con los señores
trajeados que tienen tanta o más responsabilidad se va de comida
y se abrazan efusivamente.

Imagen: La Opinión de Tenerife, 27-11-04

Imagen: El Día, 27-11-04

Imagen de la vivienda momentos antes de ser
demolida. Un importante número de vecinos se encontraba concentrado
a esas horas de la mañana. Pero había más guardias
civiles que vecinos, lo que pasa es que en esta imagen no se distinguen
porque ha llovido un poco y está todo verde. Qué bonito
sería que pusiesen todos
esos medios a buscar delincuentes de esos de corbata, que son los más
peligrosos.

El Cabildo de El Hierro mandó a 400 vecinos en barco a Tenerife
a manifestarse
delante de la presidencia del Gobierno, mientras el presidente pasaba
el día
precisamente en El Hierro, curiosamente comiendo y bebiendo con los
políticos que han propiciado este auténtico drama social
y que ahora pretenden
escudar sus responsabilidades precisamente detrás de las víctimas.
15-08-04 Continúan
las noticias sobre derribo de viviendas en Tenerife
26-07-04 Impresionante
documento sobre viviendas ilegales en el Sur
19-04-04 El Gobierno
sólo ha derribado el 16% de las viviendas consideradas ilegales
19-02-04 ¿Cuántas
y qué casas van a tirar?