Según informa Canarias 7 el Gobierno
de España se ha plantado con respecto a los disparatados e irracionales
proyectos de incineración que pretendían quemar residuos
sanitarios y ganaderos en la misma instalación, lo que no ocurre
en ningún lugar de nuestro entorno más inmediato por irracional
y peligroso.
Los sucesivos retrasos que derivan pura
y exclusivamente del empecinamiento más irracional nunca antes
visto en un asunto de esta importancia, han hecho que el Ministerio
le reclame el dinero adelantado al Gobierno de Canarias para unas instalaciones
que, en un principio y según el convenio suscrito en su día,
sólo iban a incinerar residuos de origen ganadero o materiales
especificados de riesgo, aunque después la Consejería
de Medio Ambiente modificó por su cuenta y riesgo esas condiciones
iniciales.
En fin, un episodio más de esta
película para no dormir que dice mucho del descontrol y la falta
de racionalidad con la que se enfrentan en esta tierra asuntos de mucha
importancia y trascendencia para nuestro futuro.