29-08-03
Hay que ver de lo que
son capaces estos políticos y lo que nosotros podemos dejarnos
engañar o manipular por esta gente. De nuevo, una año
más, todo está preparado para el gran concierto de Son
Latinos, más de 200.000 personas tendrán la oportunidad
de disfrutar durante más de doce horas de las primeras figuras
mundiales de la música latina ¡¡totalmente gratis!!
Hombre, gratis, gratis lo sabremos el día en que nos enteremos
-de lo cual no hay ninguna esperanza- de lo que realmente invierte el
Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife y el ayuntamiento de Arona
en este evento. Ese es, sin embargo, uno de los secretos mejor guardados
del reino y es éste uno de los pocos lugares del mundo en los
cuales todavía , hoy por hoy, a los ciudadanos se les hace prácticamente
imposible saber lo que se hace con su dinero. En eso también
tendrá que ver el hecho de que tenemos una oposición política
de una categoría parecida porque, en el fondo, comparten los
principios básicos en lo referente a la transparencia o al populismo
barato.
Hay una vieja frase que
dice: "la maté porque era mía" y así
es como pensamos nosotros en el fondo, ¿la playa no es nuestra?
¿pues entonces quién es el impertinente que se atreve
a decirnos a nosotros lo que podemos o no podemos hacer con nuestra
playa? El primer o segundo año que lo organizaron, el corresponsal
del Diario El Mundo -al que entre todos le pagamos el viaje- de mal
nacido que es, nos agradeció tanta amabilidad sacándonos
una crónica en el periódico cuestionándose la conveniencia
de realizar estos eventos en playas por el gran impacto medioambiental
-eso que el tio era crítico musical- (El Mundo, 30-08-1999) ¡qué
cabrón el tío! Suponemos que tendrán cuidado en
no invitar más a gente de esta calaña, calumniadores y
canallas. Sin embargo, ellos mantienen que la promoción exterior
y la proyección internacional que nos da este evento es de un
valor ciertamente incalculable. Amén, o que así sea, que
es lo mismo. Lo que para nuestras responsables autoridades está
bien, para nosotros debe estarlo también. A la empresa organizadora
habría que reconocerle su mérito, sin duda, porque debe
ser la única empresa en el mundo que saca beneficios de un evento
de esta magnitud que además es gratuito cuando hay muchos promotores
que se han arruinado con conciertos pagados aún después
de haber llenado los recintos. A quien Dios se la dio, San Pedro
se la bendiga, como dice el refranero, sólo que en este
caso Dios somos todos nosotros y nuestros impuestos, tanto los que van
al concierto como los que no, porque entre todos lo pagamos aunque nunca
podremos saber a cuánto asciende la factura, ¡qué
le vamos a hacer! El día que una desgracia, que ojalá
no ocurra, haga que ciertas cosas que tienen que ver con la imagen de
niños jugando sobre arena de playa previamente tratada con desinfectante,
tenga una repercusión en la prensa internacional, que Dios nos
coja a todos confesados, porque para pagar esa factura sí que
vamos a tener que hacer horas extras por un tubo.
Nuestro apoyo y solidaridad
para los amigos que han sido amenazados
desde el salón de plenos del Cabildo Insular de Tenerife, que
se supone nos representa a todos, con querellas criminales por criticar
el impacto medioambiental de este concierto, así como los misterios
sobre las cuentas no aclaradas del mismo.