Las viejas emanaciones de petróleo
que, misteriosamente, desde hace años, pero especialmente en
los últimos meses, afectan a las inmediaciones del Castillo Negro,
en las cercanías del Auditorio de Santa Cruz de Tenerife, se
están convirtiendo en un nuevo atractivo turístico para
la capital de la isla. Allí acuden a diario muchos visitantes
para observar el fenómeno, aunque en ocasiones el penetrante
olor a hidrocarburos ha hecho que más de uno desista del intento
de contemplar el milagroso espectáculo.
Y es que milagroso es, sin duda, el
hecho de que el petróleo fluya libremente hacia el mar, cual
manantial, y que nadie, durante años, haya sido capaz de determinar
el origen de semejante fenómeno. Es más, ni la presencia
de una refinería de petróleo en las inmediaciones tiene,
según la empresa CEPSA, nada que ver con el asunto. Desde octubre
del año pasado en que el asunto se agravó considerablemente
ninguna de las investigaciones abiertas por el Gobierno de Canarias,
Wladimiro y su equipo, Ayuntamiento, Autoridad Portuaria, el SEPRONA
o la propia CEPSA han venido a traer luz alguna sobre el posible origen
de semejante vergüenza.
Dudar de la competencia de toda esta
gente junta es una auténtica temeridad, por eso ya los ciudadanos
comenzamos a pensar que, sencillamente, nos encontramos ante un milagro,
que un ser supremo nos quiere regalar petróleo sin que realicemos
un solo sondeo y que quizás, por el origen divino del asunto,
es por lo que nuestras agnósticas autoridades no aciertan a entenderlo.
Hombres de poca fe...
La última acción espectacular
de CEPSA para ordenar un poco esta vergüenza -a su manera- ha consistido
en colocar una barrera flotante que limite el paso del petróleo
hacia la zona del Auditorio, y así invitar a éste a que
se dirija mar adentro hacia las costas
del sureste de Tenerife, como tradicionalmente ha hecho esa compañía
desde que se instaló en Santa Cruz.
¿La verdad del asunto? Por descontado
que difícilmente la veremos publicada nunca en ningún
periódico, pese a que todos ellos la saben. Así son las
cosas en los lugares donde se producen muchos bananos, aunque no sean
repúblicas. Que lo mismo da cuando lo que manda es el dinero
y la corrupción cada vez más generalizada.
21-07-04
Los voluntarios se ven desbordados por el piche en la limpieza de la
Caleta del Hambre
05-11-04 El piche
y el Malpaís de Güímar, el cuento de nunca acabar
11-11-04 Filtraciones
de petróleo en la refinería de Cepsa en Santa Cruz de
Tenerife
15-11-04 Gravísimas
denuncias contra la refinería de Cepsa en Santa Cruz de Tenerife
10-10-04 Aumenta la
gravedad del derrame de combustible en el Castillo Negro de Santa Cruz
13-10-04 ¿Hay
petróleo en el subsuelo de Santa Cruz?
31-10-04 Después
de tres semanas continúan las especulaciones oficiales sobre
el origen del vertido en el Castillo Negro
11-11-04 Filtraciones
de petróleo en la refinería de Cepsa en Santa Cruz de
Tenerife

Una barrera flotante impide que las costras
de alquitrán accedan a la zona del Auditorio (Una extranjera
contempla atónita el espectáculo)

Por el otro lado no se ha puesto barrera favoreciendo
que el piche se extienda por toda la zona y sea, en parte, arrastrado
por las corrientes hacia las costas del sureste de Tenerife (Otro extranjero
despistado no da crédito a lo que ve y huele)

Manantiales de petróleo, nuevo atractivo
turístico de Santa Cruz, a los pies de un monumento histórico
protegido por las leyes que en
Canarias sólo están obligados a cumplirlas los pringados,
a los grandes nadie les mete mano