Los expertos del XVII Foro de Kassel, en Alemania, exponen
los últimos avances en la materia
Simón Zamora
Kassel
El profesor Klaus Wiemer, el científico director de este congreso,
concedió una entrevista a este periódico y tras una pregunta
sobre los problemas del vertedero en Arico y sobre la idea que se planteó
de instalar una incineradora manifestó que hoy en día
los alemanes tienen la tecnología para reciclar toda la basura.
En la actualidad lo hacen con más de un 60%, pero este experto
se mostró convencido de que en Alemania se llegará al
100% con los sistemas más avanzados.
El 31 de mayo de este año es la fecha en la que Alemania quiere
terminar de una vez por todas con los vertederos clásicos a excepción
de algunos residuos pretratados. Además se han planteado que
en 2020 no se verterá basura en ese país porque "vamos
a reciclarlo todo", insistió Wiemer.
Los costes
Al ser consultado por los costes de un reciclaje avanzado como el que
plantea este profesor de la Universidad de Kassel Wiemer considera que
los de los vertederos también son altos porque "no existen
garantías de que no se emita gas metano ni de que sean impermeables
en un futuro, lo que supone una probable contaminación del medio
ambiente".
En el municipio de Arico ya se ha sellado el antiguo vertedero insular,
pero se prevé la instalación de cinco celdas de vertido
impermeabilizadas y en mejores condiciones que el anterior macrodepósito
de la basura porque la primera de ellas, la que funciona en la actualidad,
se llena a un ritmo trepidante según han reconocido los propios
políticos con responsabilidades en la materia.
En el anterior plan insular de residuos se recogía la creación
de una incineradora donde se quemaría el 80% de la basura, una
idea que no gustó a los grupos políticos del Ayuntamiento
de Arico, que presentaron alegaciones a ese plan, que en la actualidad
está en un proceso de estudio y debate de la sociedad tinerfeña
según las declaraciones sobre el asunto del consejero de Medio
Ambiente del Cabildo de Tenerife, Wladimiro Rodríguez Brito.
El científico director del congreso de Kassel resaltó
que en los residuos sólidos hay muchos recursos. "En Alemania
tenemos un 55% de biomasa y en Tenerife probablemente haya más,
un 60%, calculó, y es posible separarla del resto de la basura
con una pureza de más del 80% mediante la tecnología avanzada,
lo que se puede aprovechar para producir energía", dijo.
También es posible separar todos los plásticos de los
residuos. Por un lado están los puros que se pueden reciclar
para hacer productos del mismo material otra vez y por otro los mixtos,
que se incineran en cementeras, altos hornos o en plantas especiales
de gasificación para producir energía.
El futuro del tratamiento de los residuos pasa según la Universidad
de Kassel por reciclar y recuperar todos los materiales que se pueda
y por la creación de plantas de producción energética,
pero que consumen materiales específicos a diferencia de las
incineradoras clásicas.
Se trata de incineradoras mucho más pequeñas que queman
fracciones de la basura que no se pueden destinar a la fabricación
de nuevos productos como los residuos de plásticos mixtos o la
biomasa, cuya emisión de dióxido de carbono no contamina
porque con la llama se produce la misma oxidación que con los
microbios, mientras que el metano y el dióxido de carbono de
los vertederos sí son contaminantes, explicó el organizador
de este congreso, que recomienda que este tipo de plantas se ubiquen
junto a polígonos industriales para aprovechar su energía
tanto de electricidad como de calor.
"El futuro de Alemania pasa por la separación de residuos
para reciclarlos y la incineración de fracciones con plantas
especializadas en biomasa o plásticos mezclados", dijo el
profesor Wiemer.
Ante el temor de los vecinos de Arico a la incineración por
la emisión de dioxinas este científico alemán señala
que con la tecnología actual si se utilizan los filtros adecuados
que exige la Unión Europea y se cumple la normativa "ese
era el problema de nuestros padres, no el de hoy".
Las dioxinas ya existen en la atmósfera, explicó, y las
emisiones permitidas de las nuevas plantas incineradoras son de 0,1
nanogramos de dioxinas por metro cúbico como máximo. Antes,
las tecnologías más avanzadas emitían un nanogramo
y las menos 20, cantidades muy malas para la atmósfera, pero
aclaró que ahora no existe ese problema con los nuevos filtros
que se emplean.
Las emisiones actuales permitidas, mucho más reducidas que las
de las plantas térmicas clásicas, son las mismas para
las incineradoras especializadas en un material concreto que para las
que los mezclan todos, pero el profesor Wiemer es partidario de separar
la mayor cantidad de basura posible para incinerar lo mínimo.
Tras el proceso de la incineración quedan unas cenizas que se
pueden inmovilizar a unos 1.000 grados centígrados, lo que produce
una cristalización y evita las posibles emisiones de las mismas.
Estas cenizas también tienen su utilidad en Alemania en carreteras
y otros recursos, destacó el director científico del congreso
sobre recilclaje celebrado en Kassel.
Otra posibilidad de la biomasa es la elaboración de compost,
pero eso es posible dependiendo de su composición, indicó
Klaus Wiemer.
Sistema de pago y control
En Alemania una organización se encarga de garantizar el reciclaje
de los envases. Se llama ‘Dual Sistem’ y permite financiar
y controlar todo el proceso. Se trata de una entidad que cobra a los
fabricantes e importadores los costes de separación y reciclaje
de los envases y que mueve 2,4 billones de euros al año en el
país. La normativa alemana obliga a pagar al empresario y el
‘Dual Sistem’ se encarga de controlar las cantidades y de
recoger y separar según el porcentaje obligatorio para cada producto.
En la actualidad la media de reciclaje asciende a más de un 60%.
"Así se obliga al fabricante o al comerciante a reciclar
su producto", dijo Weimer, que añadió que en España
existe algo parecido con Ecoembes pero no se garantiza el volumen alemán.
La basura es un recurso que
ha generado una industria
Los mostradores del XVII Foro de la Basura de Kassel ofrecían
todo tipo de maquinaria y tecnología relacionadas con el tratamiento
de residuos. En Alemania, un país que ya ve la basura como un
recurso más y donde existe una industria importante con capital
público y privado, se aprovecha todo.
El reciclaje de aparatos electrónicos ya está de lo
más avanzado y según explicaron a este periódico
los encargados de los mostradores de máquinas para reciclar electrodomésticos
se necesitan tan solo diez segundos para separar los diferentes materiales
de un ordenador que después son vendidos en un alto porcentaje
para reutilizar esos residuos en la fabricación de nuevos productos.
Lo mismo pasa con los neumáticos o con los metales de los coches
y con la madera entre otras muchas cosas que son residuos y que con
la tecnología actual se pueden aprovechar en lugar de depositarlas
en vertederos perjudiciales para el medio ambiente y molestos para la
población. La separación en origen por los ciudadanos
también está ya muy extendida en Alemania, tanto en los
hogares como en los establecimientos comerciales o lugares públicos.
Aún así, para los que no cumplen con el reciclaje se han
inventado unos detectores de metales y de elementos impuros en los contenedores
de materia orgánica. Un aparato del camión indica que
hay contaminantes para separarlos al llegar al destino y los operarios
colocan folletos informativos en la casa donde se ha cometido el error
en la separación de la basura. En el Foro de Kassel también
había personal de la banca ofreciendo financiación para
nuevas inversiones en la industria de la basura, que crece en Alemania.

Fuente: Diario de Avisos, 09-04-05