Foro contra la Incineración

Tenerife
                 
Yo hormigono, tú hormigonas...
                 
31-08-03

Que los canarios consumimos más de una tonelada y media de cemento por año es un dato escalofriante pero real, que mucho de ese cemento se convierte en hormigón también lo sabemos, que una gran parte de ese hormigón se transporta preparado en camiones "hormigoneras" lo vemos todos los días y a todas horas por nuestras carreteras pero ¿qué hacen gran parte de esas hormigoneras con los restos sobrantes una vez abandonan la obra en la que descargaron? Pues, como tantas cosas que pueden parecer increíbles pero ocurren en esta tierra, en la mayoría de los casos -o en demasiados casos- la solución consiste en buscar un lugar "discretito" al borde de las carreteras, barrancos o descampados y echar los restos del hormigón como si tal cosa. Un poco de agua y arreando que es gerundio.

La mayoría de las empresas que hacen estas cosas -en la que los trabajadores no tienen nada que ver porque aquí juegan con el pan de la gente para obligarlos a buscar cualquier tipo de "solución" que únicamente depende de la planificación empresarial que no existe- forman parte de la lista de los "intocables", de esos que financian campañas electorales y con los que nadie se mete. Muchas veces, sin embargo, las administraciones, que ven el problema pero no intervienen por no perder los favores de los poderosos, agradecen sibilinamente la denuncia ciudadana porque es la forma de intervenir echando la culpa a alguien, no asumiendo la responsabilidad que tienen ellos y que es su obligación ejercer aplicando las leyes a todos por igual. Entonces su actitud es "te sanciono porque no me queda más remedio porque un cab... te denunció", es más, la jugada les sale redonda cuando buscan la manera de evitarle la sanción a sus amigos porque entonces ya se debe un favor que en cualquier momento se pagará. Eso sí, habrá un ciudadano indefenso que recibirá palos por todas partes y se habrá buscado enemigos innecesariamente por la negligencia de las administraciones en el cumplimiento de su deber y, para más inri, siempre habrá un funcionario cachondo que le dirá: "si hubiese mucha gente consciente como usted, las cosas serían de otra manera". Ellos son mucho de multar a un campista, a un cazador, a un agricultor por hacer un muro sin permisos o coger un poco de monte para el ganado... esas son las sanciones que les encanta poner a Wladimiro y demás porque bueno, dan la impresión de que se ocupan de su trabajo y de alguna manera nos hacen creer que alguien se preocupa aquí de los verdaderos problemas, lo que es, por otra parte, rigurosamente falso y hay verdadera impunidad para determinadas situaciones de mucha gravedad, o, en el mejor de los casos, las sanciones no se ajustan a la gravedad de los hechos. UNELCO hace un año le cortó la luz a los vecinos del sur, indiscriminadamente, porque decían que no tenían capacidad de transporte. Un año después, con olas de calor, navidades, temporadas altas y todo lo que ustedes se quieran imaginar por medio no se han repetido los cortes que se hicieron con la intención -a falta de que alguien nos cuente el cuento de Caperucita Roja- de presionar para que se les permitiera pasar un tendido por seis espacios protegidos del sur de Tenerife -o búsquenle los ingenieros otra explicación al tema que seguro se la encuentran si se ponen en serio- ¿ha habido sanciones? ¿habrá sanciones? ¿se trata con la misma comprensión al resto de los ciudadanos? Mejor reirse por no llorar.

 

 
                 
 
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