Ellos dicen que es normal -se lo hemos
preguntado- pero los vertidos directos al mar que realiza habitualmente
la depuradora de Santa Cruz de Tenerife, en la zona de La Hondura, cada
día resultan más sorprendentes e injustificables.
Según los autores de este despropósito,
se trata de aguas depuradas de las que mandan al Sur para regadío
que, por lo visto, les sobra y en momentos determinados abren las compuertas
y las mandan ladera abajo, como quien tira el agua de la fregona al
patio trasero. Y todo ello dentro de la más estricta legalidad,
según la particular forma de entender las leyes que tienen nuestros
gobernantes y "responsables" ambientales.
Pero la coloración, la espuma
y el tremendo olor que desprenden estos vertidos nos hacen pensar, al
menos, que resulta poco adecuado que esta porquería se vierta
al mar de esta manera. Es probable que no sea adecuado verterla ni de
esta ni de ninguna manera.
Ver la silueta de nuestro flamante Auditorio
al fondo de este espectáculo dantesco, nos hace pensar a algunos
que nuestro dinero se está derrochando impunemente en fanfarronadas,
mientras los grandes asuntos o los temas más básicos y
elementales continúan en el más absoluto de los abandonos.

Vista del vertido desde el sur, con el auditorio,
El Lazareto y el recinto ferial al fondo
13-05-05

Las rocas de la costa cercana ya no tienen
color grisáceo del basalto, cada día incluso va perdiendo
el verde característico de la eutrofización provocada
por el exceso de nutrientes, para pasar a tener el color marrón
característico de la mierda
05-04-04
El vergonzoso emisario de Santa Cruz