La Universidad de La Laguna tiene hoy
por hoy el prestigio que le han dado esencialmente todos sus miembros.
Todos sus miembros, incluido el actual consejero de Medio Ambiente del
Cabildo de Tenerife, Wladimiro Rodríguez Brito, que aunque dedicado
a esto de la política desde hace unos buenos años, se
le supone todavía integrante de la comunidad universitaria, con
sus cosas buenas y sus cosas no tan buenas.
Por eso resulta un poco triste ver cómo
arremete tan virulentamente contra nuestra Universidad, como lo ha hecho
este domingo en el espacio que le reserva el periódico El Día
como habitual colaborador.
Y es que el Sindicato de Estudiantes
Canarios presentó al claustro una resolución
contra la incineración de residuos, el pasado 21 de abril,
y este órgano de máxima representación de la Universidad
tuvo la ocurrencia de aprobarlo por 90 votos a favor, 20 en contra y
5 abstenciones. Pues bien, este sencillo ejercicio democrático
ha desatado las iras de Wladimiro que ha arremetido contra la Universidad
por falta de rigor. Eso sí, el cabreo es consecuencia de que
la votación obtuvo ese resultado, si hubiese sido el contrario
seguro se hubiese deshecho en elogios hacia nuestra Universidad que,
supuestamente, es la suya también y debería defenderla
con uñas y dientes por poco que le gusten las decisiones que
adopta democráticamente, y que no son dictámenes sino
opiniones y apreciaciones democráticamente debatidas.
Wladimiro siempre
ha rehuido manifestarse sobre la incineración, desde que
tiene responsabilidades directas en la materia. Es como si le tuviese
miedo a algo que no se sabe lo que es. Pero cuando tiene la oportunidad
arremete contra quien sea y por los medios que sean para defender este
método caro, peligroso, dilapilador de empleo y de recursos e
incompatible con políticas agresivas de reducción y reciclaje
de residuos; de tratar los residuos.
En este caso ha arremetido virulentamente
contra su Universidad, que probablemente el ridículo más
grande que ha cometido en su historia, como el Consejero recuerda para
ilustrar lo absurdo que son algunos acuerdos del Claustro, fue aquella
decisión de hace unos 20 años de dirigirse a la Casa Blanca
pidiendo la dimisión de Ronald Reagan como presidente de los
EE.UU. por sus continuas agresiones a numerosos países del planeta.
Reconoce honestamente que él era miembro del Claustro, pero lo
que no menciona -seguramente por olvido- es que él no sólo
la apoyó sino que fue su promotor como secretario del Partido
Comunista de Canarias. Aunque los avatares de la vida le hayan llevado
a la CoCa, conglomerado de intereses privados que nos gobiernan desde
hace tantos años.
Wladimiro ha encabezado de toda la vida
todas las pancartas. Nadie duda de que de no disfrutar todavía
de coche oficial -en su caso de todoterreno oficial- también
caminaría detrás de la pancarta contra la incineración.
La última pancarta tras la que quiso caminar, aunque la gente
se lo impidió, fue la que movilizó a más de cien
mil personas contra las torres de Vilaflor. Jamás ha sido capaz
de explicar coherentemente qué hacía detrás de
esa pancarta cuando antes y después siempre ha defendido esas
torres, lo que probablemente sea legítimo, pero resulta algo
grotesco y poco ético pretender estar en misa y repicando.
El año 2002 el Cabildo de Tenerife
presentó un plan de residuos que pretendía quemar el 80%
de las basuras, con una de las incineradoras más grandes de Europa.
Ese plan se paró, desde las pasadas elecciones se han cambiado
también a los responsables políticos y técnicos
de la gestión de los residuos en la Isla. La diferencia fundamental
entre el señor Guisado y don Wladimiro parece ser, según
se desprende de la carta dominical de este último, es que Guisado
nunca ocultó sus planes de quemar basura, mientras Wladimiro
se ha convertido en un auténtico maestro en el mareo de la
perdiz. Lo único que nos ha presentado para que debatamos
y nos entretengamos es una bonita,
cara e inútil página web -que presentó en enero
en el salón noble del Cabildo- y que a día de hoy no ofrece
información alguna sobre las líneas del nuevo plan.
Si alguien, sin embargo, tenía
alguna duda sobre las intenciones ocultadas del Cabildo, este domingo
esperamos que don Wladimiro se las haya despejado. Dice sin rubor alguno
que la incineración tiene una "nula
polución a la atmósfera", por lo que todos nos preguntamos
que si eso es tan maravilloso que hace, además, desaparecer la
basura como por arte de magia, por qué en lugar de proponer una
tan grande para Arico, que genera el 1% de la basura de la isla y cuesta
más de 2.000 pesetas llevar una tonelada de residuos hasta un
sitio tan alejado de los centros de producción, no hace tres
más pequeñitas: una en el Valle de la Orotava, otra en
el área metropolitana y una tercera en el sur turístico,
donde los alemanes, tan acostumbrados a estos aparatos según
el consejero, no los echarían de menos y podrían disfrutar
de la incineradora como lo hacen de la cerveza y las salchichas.
La realidad es que nadie quiere una
incineradora cerca de sus casas. Pero hay mucha gente, más de
la que cabría esperar y entre ellas Wladimiro, que no queriéndola
cerca de sus casas, no les importaría que la colocasen en Arico,
por mucho que cueste llevarse la basura hasta allí, pese a que
también allí viven vecinos nuestros a los que la brisa
nocturna les enviaría los humos sobre sus casas como ocurre desde
hace 20 años con olores de un vertedero nefastamente gestionado.
Así somos.
Juan Jesús González
Afonso
Portavoz del Foro Ciudadano contra la Incineración de Residuos
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Wladimiro Rodríguez Brito *
El claustro de la Universidad y los residuos
EL PASADO SÁBADO, 7 de mayo, leímos en este periódico
una información en la que el claustro de la Universidad de La
Laguna manifiesta su rechazo a la incineración para eliminar
los residuos en la isla de Tenerife a propuesta del Sindicato de Estudiantes.
Nos parece lamentable que una institución como nuestra Universidad
se pronuncie de esta manera tan rotunda sin análisis, informes
técnicos, económicos, etc., en apenas unas líneas,
sobre un tema tan complejo y difícil de tratar como es la gestión
de los residuos en la isla de Tenerife. Además, lo que resulta
claro es que la universidad lagunera se encuentra muy poco implicada
en aspectos tan delicados y decisivos para la calidad de vida en nuestro
territorio. Las posibles soluciones comprometen el futuro a medio y
largo plazo del medio ambiente de Tenerife, condicionando a las próximas
generaciones de tinerfeños y tinerfeñas. Asimismo, este
tipo de declaraciones testimoniales no aporta nada positivo a la solución
del grave problema que supone el enorme cúmulo de residuos que
se generan en este territorio.
Ya que la Universidad rechaza de plano la incineración sin ofrecer
ningún tipo de alternativa sería oportuno conocer cuál
es la opinión sobre la acumulación de residuos en un vertedero
como Arico. Y no es factible aludir a las tres "r" (reciclado,
reducción y reutilizar) como vía para resolver el problema.
Incluso en Alemania, que nos lleva décadas de ventaja en la cultura
del reciclado, hay funcionando más de dos centenares de "plantas
de valoración energética" que eliminan los residuos
a la vez que generan energía. La misma situación la encontramos
en Suecia o en Noruega. Recientemente, en Barcelona, un modelo español
de cultura y fomento de la separación de residuos y reciclaje,
existe este tipo de plantas. Incluso en el pasado "Forum de las
culturas" existía una de estas incineradoras que proporcionaba
energía al recinto, con el apoyo de los grupos ecologistas. Y
es que hoy en día, en tiempos de Kyoto, cualquier planta de estas
características está sometida a un estricto cumplimiento
de la normativa medioambiental europea, con sus correspondientes filtros
y controles de emisiones, que deben garantizar
la nula polución de la atmósfera con agentes contaminantes.
En ese sentido, en democracia todo el
mundo tiene derecho a manifestarse pero también
cualquier ciudadano tiene derecho a denunciar la parcialidad y falta
de rigor de declaraciones como la realizada por el claustro universitario,
que contribuyen a menoscabar la imagen
ya suficientemente devaluada de la universidad lagunera.
Recuerdo hace unos años que cuando
formaba parte de ese claustro, resolvimos solicitar
la dimisión de Ronald Reagan como presidente de los EE.UU. por
sus continuas agresiones a numerosos países del planeta, acto
testimonial dada la frustración que producía la prepotencia
de Reagan, éste no es el caso.
Nada nos haría tan feliz como que algún departamento
universitario tinerfeño se interesase por investigar alternativas
serias y viables paras ver qué podemos hacer con las más
de 2.000 toneladas diarias de residuos urbanos que produce esta sociedad
además de los industriales, ganaderos, agrícolas, etc.
Tengo claro que en la Universidad de La Laguna hay numerosos profesionales
e investigadores de primer nivel, que tendrían mucho que aportar
en este problema, más allá de un simple alegato de nulo
nivel académico. Los que tenemos la responsabilidad de abordar
problemas tan serios nos desesperamos cuando se hacen valoraciones tan
superficiales o faltas de rigor como ésta. Pero cuando además,
ésta procede de la máxima institución lagunera,
sólo se puede sentir una decepción profunda.
No obstante, no perdemos la esperanza de que en el futuro logremos
que los universitarios quieran implicarse en buscar alternativas o soluciones.
En estos momentos, la corporación está en plena redacción
del Plan Territorial Especial de Residuos de la isla de Tenerife, y
estamos manteniendo diferentes reuniones de trabajo con distintos colectivos,
abiertos a participar, a discutir y dialogar sobre las soluciones y
vías de este complejo y crucial problema.
De esta manera, el claustro o sus representantes están permanentemente
invitados a participar activamente en la elaboración y discusión
de este trascendental plan para el futuro de la Isla. Estos representantes
se reunirán con los técnicos responsables de la redacción
del citado plan, sin más protagonismos personales, buscando lo
mejor para el medio ambiente y la sociedad tinerfeña.
* Consejero de Medio Ambiente y Paisaje del Cabildo Insular de
Tenerife
http://83.175.206.50/2005-05-15/criterios/criterios8.htm

"¿Se lo han preguntado a nuestros
hijos?" Plataforma contra la incineración de Salzbergen,
en Alemania

06-05-05 La Universidad
de La Laguna se posiciona contra la incineradora de Arico
07-02-05
Una "fuente anónima" informa desde el Cabildo que la
gran incineradora para Arico está en camino. Wladimiro por su
parte dice que él no sabe nada 