Al comprobar que una parte de Guía de Isora tiene
miedo, habría que preguntarse a quién y por qué.
El por qué es más complejo pero a quién es una
respuesta bastante fácil según reconocen algunos ¡a
la maquinaria creada en el ayuntamiento para amedrentar a los adversarios!,
incluyendo al ciudadano de a pie, maquinaria que como nos enseña
la historia (este sistema no es nuevo, ni mucho menos) está protagonizado
generalmente por los acólitos de los gobernantes, en este caso,
vecinos que trabajan en el ayuntamiento y que han entrado de manera
muy poco ortodoxa en sus puestos de trabajo, motivo por el cual actúan
de esta manera para pagar, quién sabe, una deuda moral, si no
fuera así, sólo queda pensar que son fundamentalistas,
que también los hay. ¿Cuántos Quisling habrá
entre nosotros, sabedores de que actúan contra el sentido común
de la conciencia? Son, digamos, los peones de un terrorífico
ajedrez.
Las torres, utilizando este mismo símil ajedrecístico,
estarían protagonizadas por algunos medios de comunicación
descaradamente en manos de la propaganda de esta gente, La Gaceta de
Isora (un seudo-periódico que no va más allá de
lo que era el diario Pravda en los peores momentos del estalinismo y
que además utiliza la mentira sin ni siquiera sonrojarse), la
propia Revista Municipal (que con dinero público se convierte
en la voz oficial del régimen) y para terminar, Radio Isora (con
más apego a los intereses del partido que a los municipales).
Pero aún nos quedan los alfiles, también
esta ficha tiene su comparación, y la representa, siempre desde
mi punto de vista, muchas asociaciones de vecinos, encuadradas casi
todas ellas en el circo mediático en que se ha convertido la
federación (FAVI), la gran mayoría con fuertes lazos con
el ayuntamiento, algunas de esas asociaciones son en la práctica
unipersonales, fácilmente demostrable con sólo repasar
sus libros de actas, otras han prescrito por la inoperancia efectiva
de la propia asociación, aunque hayan recibido dinero público
municipal a través de subvenciones, algún presidente es
o ha sido concejal de gobierno, muchos son interventores del PSOE, alguno
tiene familiares empleados en el ayuntamiento, otros tienen lazos comerciales,
etc. etc. Aunque el acoso y derribo de alguna de las asociaciones de
vecinos que se atreva a actuar como asociación vecinal propiamente
dicha, es decir, pedir mejoras para los vecinos, pase desapercibido,
sobre todo al acusarla de hacerle el juego a la oposición, pues
para “ellos” es inaudito que les lleven la contraria, olvidando
que lo inaudito es que once asociaciones no hayan encontrado (desde
que está en manos de esta gente) ningún tipo de discrepancia
con el ayuntamiento. Esos núcleos poblacionales a los que representan
no tienen ninguna carencia vecinal por la que luchar. Basta repasar
las hemerotecas para ver la cantidad de escritos que publican apoyando
la política municipal; las turbinas de Chío, la vigilancia
privada en Playa de San Juan, el anillo insular, etc. Lo que no entiendo
es como no forman un partido político si tanto les apasiona la
política. Utilizan como plataforma propagandística a las
asociaciones para facilitar la permanencia en el poder de esta gente,
carente de ideología política alguna que no sea el poder
por el poder. No olvidemos que están plagados de personajes variopintos
que han militado en partidos tan dispares como PP, CDS, ATI, incluyendo
algún tránsfuga “apolítico” e incluso
algún maestro que se hizo famoso en el antiguo régimen,
por ser fiel al eslogan de que la letra con sangre entra y que ahora
es más socialista que Pablo Iglesias.
Los caballos son los más peligrosos, similar
al propio ajedrez, estos pueden pasar sobre las demás fichas,
y transitar desapercibidas con gran daño para el contrincante.
Este tipo de persona, que en la práctica no es más que
un infiltrado puro y duro, se introduce en aquellos grupos donde el
control total no es aún una realidad, para que de una forma soterrada
impida cualquier tipo de acción contra el ayuntamiento, llegando
incluso más allá, se han atrevido a hacer manifestaciones
políticas en colectivos como APAS, AAVV, etc. para hacer daño
a la imagen de los opositores políticos, orquestado siempre desde
la retaguardia y con el consiguiente daño para la asociación
en cuestión que pierde toda credibilidad, incluso para acciones
futuras.
El rey y la reina merecen estar juntos en este párrafo,
pues sinceramente no pueden ir separados, por propia lógica,
y es que no se sabe quién es el rey y quién la reina.
Se sabe que uno hace los movimientos a gran distancia incluyendo desembarazarse
de los enemigos internos del partido para tener el camino libre y otro
el que posee el símbolo, que acabado este, acabaría la
partida. El problema está (para ellos) en que todos quieren ser
fichas importantes, pero el rey tiene una gran baza en potencia y como
es lógico, aunque salgan de la partida, esas fichas terminarán
en un lugar privilegiado, quizás en altos puestos de un famoso
complejo hotelero en la costa isorana.
Pero todavía hay conciudadanos que esperan a
que un grupo de vecinos suicidas les libre de esta lacra, pero eso sólo
es factible en la industria de Hollywood, aquí, en la realidad
isorana, sólo la unidad del pueblo hace la fuerza, lo otro son
quimeras de tebeos, son carne de románticos idealistas.
Antonio Escuela Escobar
(aaescuela21@hotmail.com)
Publicado el 29 de mayo, en el periódico
La Opinión de Tenerife
