La adaptación al medio de nuestros
antepasados en el sureste de Tenerife ha dado lugar, a lo largo de los
siglos, a un paisaje único, de un valor paisajístico verdaderamente
único e irrepetible.
Este paisaje ha sido labrado "a
mano" por nuestros abuelos y por los abuelos de nuestros abuelos,
que fueron capaces de adaptarse a un territorio en principio hostil,
sacando de él todas sus potencialidades desde el punto de vista
agrícola, ganadero, de los escasos recursos hídricos,
incluso en lo que tiene que ver con la propia vivienda, con el característico
hábitat en cueva.
Los hornos, las casas cueva, los canales
de agua, los puentes... pero sobre todo los bancales, auténticas
obras de ingeniería labradas a mano, configuran el paisaje de
estos municipios, de los cuales es Arico, sin duda, un ejemplo vivo
de toda una cultura tradicional del un valor etnográfico inconmensurable.
En los últimos veinte o treinta
años las cosas han cambiado bastante, una nueva "cultura"
se ha apoderado de nosotros y el hormigón en algunos casos y,
en la mayoría de las ocasiones, la simple acción indiscriminada
de las palas mecánicas, ha dado al traste con el esfuerzo de
siglos que dio carácter al paisaje del sureste. Los bancales
que no caen por su propio peso fruto del abandono, son víctimas
de todo tipo de actuaciones indiscriminadas que en la mayoría
de los casos desprecian la necesidad de conservarlos en la medida de
lo posible.
Pero en este contexto nos ha sorprendido
sobremanera el ver cómo el Cabildo de Tenerife se está
llevando por delante valiosísimas fincas en la obra del la nueva
carretera entre Abades y El Lomo de Arico. Sin consideración
de ningún tipo han metido la pala mecánica justo por el
centro de una hermosísima hacienda compuesta por bancales, canales
de agua, casas cueva, aljibe labrada en la roca, etc. Nada, han trazado
una línea recta y como estos elementos tan valiosos se les cruzaban
en el camino de lo que ellos llaman "progreso" pues no se
lo han pensado dos veces.
En Canarias, por razones obvias, no
disponemos de ruinas romanas, ni de acueducto de Segovia, ni de Teatro
de Mérida, ni de Muralla de Lugo. Nuestro patrimonio es el que
es, no menos valioso que ninguno de esos monumentos si tenemos en cuenta
el esfuerzo de nuestros antepasados para modelar el paisaje que con
tanto desprecio tratamos hoy. No ya desde los particulares, sino por
parte de nuestras administraciones que consideran de más valor
una obra firmada por
Calatrava, cueste lo que cueste, que conservar lo más genuino
de nuestra cultura tradicional. Es lo que hay.
Si esto es "nacionalismo"
que venta Jesucristo y lo vea.

La nueva carretera no ha respetado para nada
bancales tradicionales de gran valor

Sin escrúpulos de ninguna clase el
Cabildo le ha metido las palas mecánicas a
auténticas joyas de lo más representativo de la arquitectura
tradicional.

Lamentable espectáculo perfectamente
evitable con una pequeña curva

Sistemas de aprovechamiento del agua de lluvia,
con aljibe incluida, marcados con cal para su inminente destrucción

Cuarto tradicional con una sillería
perfecta

Conjunto de casas cueva, establos... afectados

La carretera no ha buscado desviarse por un
lateral de esta magnífica finca, la han
atravesado justo por la mitad

Conjunto de casas cueva que desaparecerán

La carretera no ha buscado desviarse por un
lateral de esta magnífica finca, la han
atravesado justo por la mitad

Nuevo paisaje de Arico

Nuevo paisaje de Arico

Los bancales tradicionales que no destruyen
las palas mecánicas se caen
fruto del abandono. Para arreglar una de esas paredes hay que pedir
permiso,
pero para destruirlas sólo hace falta disponer de una buena pala
mecánica
Modelo de las nuevas fincas en Arico. Grandes
explanadas donde han desaparecido
los bancales, donde no se construye una sola pared, creándose
pendientes inestables
de material suelto que ante lluvias intensas irán a parar en
gran parte al mar. Lo curioso de estas nuevas formas de "agricultura"
es que no la practican los agricultores, sino que se trata, en la mayor
parte de los casos, de constructores o políticos que van a la
caza de la subvención para plantar viña, compitiendo de
una forma insoportable con el agricultor tradicional que es es que conserva
el paisaje sin ayuda de ningún tipo. Esta propiedad, concretamente,
se ha visto muy beneficiada por la nueva carretera entre Abades y El
Lomo, que pasa justo por su cabecera (se observa el corte a la izquierda
de la foto) y por lo visto el propietario tiene poco que ver con el
mundo este de la agricultura desde hace bastantes años.

Estado de las carreteras de Arico, mientras
la única alternativa parece ser
la construcción de nuevas carreteras, sin respeto alguno al entorno,
en beneficio
de unos pocos. Mejorar el estado de las carreteras que hay es de pobres.
18-06-05
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15-05-04
Arico, los bancales y la muerte de un paisaje único
11-08-03
¿Desaparecerán definitivamente los bancales
en Arico?
Fotos
de Arico