Este domingo el consejero de Medio Ambiente
del Cabildo de Tenerife, Wladimiro Rodríguez Brito, ha vuelto
a lanzar todo tipo de acusaciones, en su mayoría falsas, contra
los colectivos que se oponen a la incineración de residuos en
la homilía que semanalmente nos dedica a todos, tan amablemente,
en el periódico El Día.
Dice el consejero de Medio Ambiente,
porque no tiene ni idea de lo que está hablando, que para evitar
que en la noche del 23 de junio se quemen residuos tóxicos y
peligrosos en las hogueras de San Juan se hace necesario la instalación
de una incineradora con los filtros adecuados. Habla el hombre nada
más y nada menos que de "plástico de invernaderos,
envases de venenos, pinturas, enseres, muebles, neumáticos, ropas,
plásticos, etc". Y es que, como parece estar completamente
alejado de la realidad (por ser correctos), cree que todo esto se puede
quemar en una incineradora convencional. Eso sí, en ningún
momento utiliza la palabra maldita, cuando se refiere a la incineradora
habla de "planta de valorización energética",
porque además ellos están convencidos de que todos somos
completamente estúpidos.
En este momento el Foro contra la Incineración
de Residuos trabaja muy activamente, junto con el ayuntamiento de Arico
-y pensábamos que también contábamos con el Cabildo
según parecía desprenderse de la reuniones mantenidas
con ellos el 3 y el 10 de junio- en un proyecto piloto de recogida selectiva
de residuos en el barrio de Arico Viejo. En este proyecto, que se le
propuso al Cabildo, además de otros dos en una zona urbana y
otra turística, se pretende recoger información real sobre
las posibilidades de aplicar diferentes sistemas de recogida, con la
separación en origen de la materia orgánica, recogida
diferenciada en zonas comerciales, etc. Un esfuerzo por el que no recibimos
un duro, ni lo queremos, pero que estamos haciendo con buen espíritu
de colaboración con el ayuntamiento y, creíamos, con el
Cabildo.
Pero a pesar de que no necesitamos ni
nos hace falta el agradecimiento de nadie, menos de Wladimiro, tampoco
estamos por la labor de aguantar sus insultos en los medios de comunicación,
mientras, cuando se reúne con nosotros, nos pone carita de "yo
no he sido". Queremos creer que no es ésta la actitud de
sus técnicos, con los cuales hemos mantenido, hasta ahora, un
buen clima de colaboración y entendimiento.
Dice este consejero, nada más
y nada menos que de Medio Ambiente, que "las hogueras de San Juan
solucionan lo que no hace
la burocracia europea y ni la local", refiriéndose a que
se queman en ellas residuos tóxicos y peligrosos, ante lo que
su Consejería jamás ha realizado campaña de mentalización
alguna. Añade, además, que "en esa noche no hay protesta
ecologista que valga". Sin embargo, el trabajo que debería
hacer él y otros que cobran para eso como él, lo vienen
realizando desde hace algún tiempo grupos como nosotros u otros
ecologistas en la medida de nuestra posibilidades. Una de ellas, la
última, es denunciado la intención
del ayuntamiento de Santa Cruz -de su mismo color político-
de quemar un atunero de 14 toneladas frente a miles de personas en la
Playa de Las Teresitas, con decenas o centenares de kilos de pinturas
y productos impermeabilizantes tóxicos (si no nos metemos por
medio lo queman hasta con el motor). No
pudimos evitarlo pese a que nos dirigimos por escrito, cuando estábamos
a tiempo, al Cabildo, al Gobierno de Canarias y al Seprona. Y es que
si los que cobran por hacer que se cumplan las leyes, o por evitar al
menos que las administraciones no den mal ejemplo a los ciudadanos,
no lo hacen, nosotros tampoco
somos el Capitán Araña y llegamos hasta donde podemos.
El Foro contra la Incineración
es un colectivo joven y modesto, cuando nos presentamos públicamente
en octubre del año 2002 Ricardo Melchior dijo que perseguíamos
unos "oscuros intereses" que nunca él especificó.
Más explícito fue el entonces "responsable"
de residuos, Miguel Ángel Guisado cuando dijo: "cualquier
afirmación acerca de la construcción de una incineradora
carece de fundamento y sólo obedece a un intento de crear alarma
social con fines electoralistas" EL
DÍA, Miércoles, 16 octubre 2002.
Sólo hemos hecho una manifestación
en diciembre del 2002, denunciando el estado deplorable del vertedero,
pese a que este señor dice que nos manifestamos "una vez
al mes". Nuestras acciones han consistido en un proyecto
piloto de recogida selectiva de materia orgánica en Tajao
y Las Arenas, cosa que ninguna administración ha hecho nunca
antes en Canarias. Presentar alegaciones y presionar para el correcto
sellado de la primera celda del vertedero, asunto
en el que nos dieron la razón y rectificaron. Alegar contra
las tasas del vertedero, cuestión que también
rectificaron aunque no al nivel que creemos necesario, precisamente
para que Wladimiro disponga de más recursos económicos
para hacer las cosas mejor. Hemos denunciado, con alternativas, la instalación
de un horno para residuos sanitarios que el Gobierno de Canarias se
ha manifestado dispuesto, también, a sustituir por un autoclave...
Y por supuesto, conseguimos parar, junto con el ayuntamiento de Arico
y otros el disparatado Plan del 2002, que pretendía instalar
en Arico una de las incineradoras más grandes de Europa, lo que
hasta el consejero Wladimiro ha manifestado era un disparate, aunque
en su momento levantó la mano para votar a favor en el Cabildo.
En este corto periodo de tiempo hemos
entrado a formar parte de la Alianza Global para la Alternativas a la
Incineración, hemos mantenido una página web muy modesta
pero que recibió el último mes más de 18.000 visitas,
Ben Magec nos ha concedido el premio Medio Ambiente 2005, el ayuntamiento
de Arico cuenta con nosotros -al menos hasta ahora- y formamos parte
de la Comisión creada para el tema de los residuos... El mayor
reconocimiento para nosotros, sin embargo, vino de la mano de los alumnos
del Instituto de Enseñanza Secundaria de Arico, que nos
eligieron a nosotros como organización merecedora de recibir
una colecta solidaria que llevaron a cabo en las navidades del año
pasado. Y es que en la gente joven está el futuro y no en la
de estos apoltronados que utilizan la prensa para insultarnos.
Cuando nos reunimos con los técnicos
del Cabildo, al menos delante de nosotros, nos tratan con respeto, escuchan
nuestros argumentos y jamás hemos tenido ni la más mínima
subida de tono. Hace dos meses el Director General de Calidad Ambiental
de Gobierno de Canarias se reunió con nosotros en Tajao y exactamente
igual. El Cabildo nos reunió el tres de Junio en el Aula Medioambiental
del vertedero para explicarnos el nuevo plan a todos y, aunque del nuevo
plan no nos contaron absolutamente nada -de eso nos tenemos que enterar
por las homilías dominicales de Wladimiro en El Día-,
allí habló todo el mundo y nadie se faltó al respeto
pese a que se trató de una encerrona sin sentido alguno.
En enero de este año Wladimiro
presentó una página
web para que los ciudadanos opinasen sobre el nuevo Plan, pero hasta
el día de la fecha ni una sola palabra sobre cuáles son
las propuestas o intenciones del Cabildo, todo pura propaganda. Aunque
Wladimiro lo deja claro en su homilía de este domingo:
"el Cabildo de Tenerife terminará
asumiendo la responsabilidad que le han concedido sus ciudadanos para
buscar la mejor solución para la isla y sus ciudadanos",
como en el Despotismo Ilustrado: "todo para el pueblo pero sin
el pueblo". O el famoso "cheque en blanco" que esta gente
tiene claro que le firmamos cada cuatro años. Porque Melchior
no sólo no ganó las elecciones prometiendo una incineradora,
sino que además lo negaba efusivamente.
Entre todas las iniciativas del
Foro, a la vista de los acontecimientos, nuestro principal error fue
el de advertirle a Ricardo Melchior, en la única reunión
que hemos mantenido con él en noviembre del 2002, de que el servicio
de Residuos debería pertenecer al área de Medio Ambiente
del Cabildo, en lugar lugar de a Desarrollo Económico, como hasta
ese momento. Unos meses después nos hizo caso, pero aunque el
área se llame de Medio Ambiente su responsable máximo
sabe tanto de residuos como nosotros de ingeniería electrónica.
No sólo no tiene ni idea sino que se muestra como el mayor de
los irresponsables, cuando insinúa que hace falta una incineradora
para evitar que en las hogueras de San Juan se quemen residuos tóxicos
y peligrosos como plásticos de invernadero o cacharros de veneno.
¡Tremenda barbaridad! ¿Le habrá explicado Paco Hernández
que existe una Directiva sobre incineración de residuos?
Para defender la incineración
esta vez no habla de Alemania, como en su anterior
homilía sobre el tema, ahora le ha entrado la coña
con Austria y Dinamarca. En el caso de Dinamarca sólo una anécdota:
Hace un par de años, en una concentración en Tajao, un
miembro del Foro le ofreció una camiseta a un danés y
éste dijo que no porque él defendía la incineración,
que en su país había incineradoras y que daban calor para
las casas en lugar de quemar carbón. Preguntándole un
poco más, el hombre contó que en su casa, en Dinamarca,
él separaba específicamente la basura que iba a la incineradora
en un contenedor especial, y que una vez ¡cada quince días!
se la venían a recoger. Y cuando nosotros le contamos que aquí
querían, quemar prácticamente en bruto, cerca del ochenta
por ciento de la basura, el hombre se echó las manos a la cabeza,
compró la camiseta y seguramente si estuviese hoy por aquí,
sería uno de nuestros principales activistas.
En el caso austriaco, para que se entere
este señor, hay que decir que se trata de uno de los países
más avanzados del mundo en cuanto a gestión de residuos.
Sin el problema de desertización que tenemos nosotros -a la cabeza
del estado español- allí hay plantas de compostaje en
todos los pueblos y hay una conciencia ciudadana a años luz de
la nuestra. Existe, efectivamente, en el centro de Viena, una famosa
incineradora que además es un monumento nacional. Ellos en lugar
de construir un Auditorio hicieron una incineradora que artísticamente,
como edificio, es una maravilla. De esa incineradora, en la que tienen
perfectamente controlado lo que quema y que en ningún caso, como
usted insinúa, queman gomas de coches, ni plásticos de
invernadero ni cacharros de veneno, no sacan electricidad, sino calor
para unas treinta mil viviendas que de lo contrario tendrían
que quemar carbón.
Se trata de opciones, que podemos compartir
más o menos, pero que están tomadas con responsabilidad.
Lo que ocurre cuando no se actúa con responsabilidad es lo que
podíamos leer en la prensa
francesa hace algunos días, donde una incineradora ofrecía
unos niveles de contaminación desmesurados por no controlar adecuadamente
los materiales a quemar.
Hace unos días fue el acuerdo
contra la incineración de la Universidad de La Laguna, ahora
las hogueras de San Juan... cualquier motivo es bueno para que Wladimiro
Rodríguez Brito se dirija a los que pensamos distinto -incluido
el Pleno del ayuntamiento de Arico en el caso del horno MER- en
tono insultante, con mentiras malintencionadas como la de que nosotros
estamos en contra de que se traten los residuos ganaderos ¡Tremendo
farsante! Él piensa, como otros han pensado antes, que porque
existan varios medios de comunicación que le rían las
gracias sin derecho a réplica de ningún tipo, tiene la
razón. Él, que en otros tiempos fue víctima también
de la censura, cree ahora que como le publican todo lo que dice, por
muy grande que sea la barbaridad o cuanto más grande mejor, está
por encima del bien y del mal, que puede mentir o insultar impunemente.
Y no cabe duda que desde el punto de vista mediático es así.
Pero con los medios en contra, aunque con la fuerza de la razón
y los argumentos, los ciudadanos han cambiado el tendido eléctrico
de Vilaflor, que para algunos como Wladimiro era imposible cambiar -aunque
después terminaron manifestándose detrás de la
pancarta-, o han puesto en un serio compromiso al Crimen de Granadilla,
puerto industrial cuyo principal enemigo han sido las mentiras con las
que intentan justificarlo.
Nosotros no tenemos ninguno de esos
poderes mediáticos que a usted le ríen las gracias, hay
incluso algunos como Diario de Avisos que tienen puesta una clave en
los ordenadores para que jamás salga nuestro nombre, pero sí
tenemos claras unas cuantas ideas de lo que hay que hacer con los residuos.
Cuando le vemos a usted decir que si hubiese una incineradora la gente
no quemaría los cacharros de veneno en las hogueras de San Juan,
no sólo deducimos que no tiene ni las más zorra idea de
lo que habla, sino que quizás lo mejor sería que adelantase
su retiro un par de años a esa casita que se ha preparado en
Barlovento (bien lejos de la costa de Arico, lógicamente), por
el bien de todos.
Juan Jesús González Afonso
Portavoz del Foro Contra la Incineración
jjafonso@hotmail.com
Tlf. 617.948.054
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Hogueras de San Juan
Wladimiro Rodríguez Brito *
MILES DE HOGUERAS iluminaron la piel de la isla el pasado 23 de junio,
durante la noche de San Juan. Desde tiempos inmemoriales repetimos un
rito pagano, que enlaza el valor purificador y mágico del fuego
con el solsticio y la llegada del verano. En los ritos de esa noche
se entremezclan ritos paganos y religiosos. El santoral cristiano incorporó
esta antiquísima celebración vinculándolo a uno
de sus santos más significativos. Todos los canarios hemos participado
en nuestra juventud en la preparación de estas hogueras, que
ya forman parte de nuestra cultura.
Pero más allá de las disquisiciones teológicas,
lo que sí es un hecho es que con los nuevos tiempos se han incorporado
nuevos elementos que nada tienen que ver con el origen y el desarrollo
durante siglos de esta celebración. Las hogueras son también
la consecuencia de un marco legal poco adaptado a las necesidades de
nuestro pueblo. Aún no hemos resuelto la gestión de numerosos
tipos de residuos (plástico de invernaderos, envases de venenos
o pinturas, enseres, etc.). Nos faltan gestores autorizados o bien los
costes de transportes a la Península convierten en prohibitivo
este sistema. Falta legislación europea específica para
territorios insulares como el nuestro. En este sentido, las hogueras
de San Juan solucionan lo que no hace la burocracia europea y ni la
local. Pero debemos ser conscientes de que cuando quemamos estas hogueras
que contienen todo tipo de residuos (muebles, neumáticos, ropas,
plásticos, etc.) al lado de las viviendas el humo penetra en
las mismas, con su correspondiente contenido tóxico y dañino
para la salud de las personas. Los enseres quemados llevan productos
químicos que sólo deberían ser incinerados en lugares
indicados, con sus correspondientes filtros, que eliminen a su vez cualquier
riesgo para la salud de las personas. Así, estas hogueras de
carácter lúdico se convierten en un serio atentado ambiental.
En Canarias, dado el hecho insular, la escasez de territorio y el coste
del transporte de los residuos hacia el continente pocas opciones nos
restan para tratar las basuras que no sea a través de una planta
de valoración energética, que a la vez que destruye estos
residuos sin emitir gases a la atmósfera genera energía
para ser utilizada en otros usos. Así se hace en Dinamarca, en
Austria o en otros países de la vanguardia europea de la ecología
y el medio ambiente.
En San Juan no tenemos ningún inconveniente para quemar cualquier
cosa que pueda arder, en esa noche no hay protesta ecologista que valga.
Todo está permitido. Imagínense que el Seprona multara
a los que hacen las hogueras. Sería ilógico pero también
legal. Y es que esas hogueras constituyeron peligros potenciales para
la generación de incendios en las proximidades de los montes
o incluso de zonas urbanas.
De esta forma, y sin que abandonemos la filosofía de las tres
"r": reducir, reutilizar y reciclar, por qué no podemos
intentar adoptar soluciones que permitan la eliminación racional
y controlada (por la más rigurosa legislación comunitaria
que existe en medio ambiente) de los residuos generados por esta sociedad,
por usted, por mí, por todos.
Los que tenemos la responsabilidad de solucionar los problemas de los
residuos debemos crear las condiciones para que en la isla tengamos
una infraestructura con todas las garantías de seguridad que
la tecnología actual nos lo permita, aunque
las plataformas del no prefieran que dejemos las cosas como están,
es decir, que no hagamos nada. (Llevamos
años diciéndoles que precisamente lo que hay que hacer
es implantar otros modelos de gestión de los residuos, con separación
en origen principalmente de la materia orgánica, con políticas
agresivas de reducción, implicando a los ciudadanos y este sinvergüenza
político viene a decirnos que lo que queremos es que no hagan
nada. Tremendo golfo!! ). A excepción de
participar en manifestaciones del no una vez al mes.
Sin embargo, no podemos incorporar al santoral más santos "pirómanos"
para que nos resuelvan de mala manera el problema de determinados residuos.
No es de recibo que hagamos cómplice de nuestra falta de decisión
ambiental a San Juan. Hay que implantar las soluciones que existen en
el resto del mundo desarrollado, desde Austria a Dinamarca.
Recientemente, hemos sostenido un fuerte
enfrentamiento ante la instalación de una planta incineradora
para animales en el Complejo Medioambiental de Arico,
en cumplimiento de la repetida normativa europea. Desde
determinados foros volvemos a tener el enfrentamiento radical como respuesta,
-insisto- sin ofrecer alternativas. (Completamente
falso, jamás nos hemos opuesto
a un horno para quemar animales, sólo al que pretendía
quemar residuos sanitarios, hasta nos
hemos llevado a los políticos a Portugal para ver alternativas
que el Gobierno de Canarias está dispuesto a a aceptar. Tremendo
golfo. En todo caso la mayor oposición que ha habido viene del
ayuntamiento de Arico que es de su mismo grupo político).
Mientras tanto, el tiempo pasa, los problemas se multiplican y la sociedad
tinerfeña en su conjunto es la que sale perdiendo.
Imaginemos que el próximo día de san Juan coincida con
tiempo sur, que se mezclen el humo contaminado con el polvo sahariano,
los problemas que originaríamos para las personas con problemas
respiratorios o los ancianos podrían ser importantes. Hay que
empezar a hacer las cosas bien, aunque sea a costa de reducir la entidad
y el volumen de las llamas de las mencionadas hogueras.
En este nuevo marco de relaciones ambientales y sociales es en el que
debemos proponer un nuevo rumbo que permita afrontar ya los problemas
y no sólo retrasarlo con discusiones filosóficas e irreales.
No es coherente quemar con alegría y sin control todo tipo de
elementos peligrosos la noche de San Juan y poner el grito en el cielo
y la amenaza de manifestación sobre la mesa, cuando planteamos
construir una infraestructura que ya está funcionando en los
países más respetuosos de Europa con el medio ambiente
y con todas las garantías para la salud de los tinerfeños.
En este sentido, el Cabildo de Tenerife
terminará asumiendo la responsabilidad que le han concedido sus
ciudadanos para buscar la mejor solución para la isla y sus ciudadanos.
* Consejero de Medio Ambiente del Cabildo Insular de Tenerife
Publicado en El Día, 03-07-05
