Más de dos años después
de que se inaugurara, antes de las elecciones del 2003, ha comenzado
a funcionar la planta de clasificación de envases que se encuentra
en el vertedero de Arico. Esta vez todo indica que va en serio y que
no es otra "quedada" preelectoral.
Independientemente de que estemos más
o menos a favor del sistema integrado de gestión de envases y
embalajes, no cabe duda que produce una profunda satisfacción
el constatar que, de una vez por todas, se ponga en funcionamiento la
planta de clasificación de los envases que los ciudadanos separamos
en el contenedor amarillo, para su posterior reciclaje. Un asunto en
el que llevamos unos años de retrasos con respecto al resto del
estado español, pero que comienza a funcionar con los problemas
lógicos de algo que no hemos hecho nunca: ¡Separar residuos
para que no sean basura que termina en un vertedero o una incineradora,
sino un recurso valioso que además ayuda a la creación
de empleo!
Y este cambio tan fundamental en la
visión tradicional de la basura como una especie de plaga bíblica
es posible con el sencillo gesto ciudadano de separar los residuos en
un par de fracciones. Hay quien dice que eso es imposible, que la gente
no está dispuesta a eso porque eso se deja para los alemanes
y los suecos que tienen más conciencia. Otros, sin embargo, creemos
que sólo se trata de explicarle las cosas a la gente, despasito,
sin precipitaciones, con buenos argumentos, sin engañar, dando
tiempo a una cosa que necesariamente es lenta pero que cada día
está más claro que, aunque no lo hayamos hecho nunca pese
a que países de nuestro entorno llevan treinta o cuarenta años
embarcados en esto, es evidentemente que es el único camino.
O el camino más razonable, al menos.
Mucho
hemos criticado, a lo largo de estos dos años largos, el
hecho de que esa planta estuviese parada todo este tiempo, con la consiguiente
desmotivación de la población a la que se le contó
una mentira, o verdad a medias, antes de las elecciones pasadas. Pero
ahora de nada nos vale mirar atrás, sino mirar al futuro y decirle
claramente a todo el mundo que los envases se están separando.
Que en la medida de nuestra posibilidades entre todos tenemos que conseguir
bloquear esa instalación y obligarles a poner tres turnos de
trabajadores, en lugar de uno como tiene ahora. No sólo tenemos
que conseguir que se colapse esa planta sino que se vean obligados a
construir más, incluso en otros sitios de la isla, como sería
más razonable. Y es que, entre otras cosas, todos los ciudadanos
pagamos el reciclaje de estos envases cuando adquirimos cualquier producto,
por medio del punto verde. Así que lo que hay que impedir es
que ningún envase llegue al vertedero, por eso no hay que darles
excusas y separarlos en nuestras casas.
Todo el mundo debe saber que en el caso
de esta planta en Arico se han seguido criterios sociales a la hora
de contratar trabajadores, que podemos ayudar a mucha gente que lo necesita
y crear empleo, sin que nos cueste un duro más de lo que ya pagamos
al comprar envases, con el simple gesto de separar los residuos. Que
es posible, que no es cosa de extra terrestres ni de otros mundos y
que en esta línea sería importante que nos volcásemos
todos para recuperar a velocidad de crucero todo el tiempo que lamentablemente
hemos perdido. Todas las cosas importantes empiezan con un pequeño
paso, como el que entre todos estamos dando en la planta de clasificación
de envases del vertedero de Arico.

Balas de envases clasificados comienzan a
apilarse por fuera de la planta

Las gigantescas montañas de envases
comienzan a desaparecer y a convertirse
en balas camino del reciclaje que cada uno de nosotros pagamos cada
vez
que compramos un producto envasado

Un operario colabora rompiendo las bolsas
y separando algún voluminoso...

Tromel que rompe las bolsas y separa los residuos
de menor tamaño

Operarios separan manualmente las diferentes
tipologías de envases

Estos puestos de trabajo los pagamos todos
cuando compramos envases. Hasta
ahora los hemos pagado para que separen otros en otros sitios, pero
en este momento
tenemos la oportunidad de crear empleo aquí y colaborar en que
esta isla no se
convierta en un gigantesco vertedero o que nos metan una incineradora
carísima y que nadie quiere cerca de sus casas

Elemento para romper las botellas de plástico

Los objetos metálicos, o con contenido
metálico, se separan automáticamente

Envases metálicos una vez separados

Elemento para la separación de las
latas de aluminio

Tetrabriks


El gran problema de las bolsas de plástico.
El hecho de que llevemos
los envases a los
contenedores en bolsas cerradas supone un problema
a la hora de su clasificación.
Lo
más eficiente sería que los ciudadanos utilizásemos
bolsas reutilizables y que metiésemos en el contenedor
sólo
los envases, con lo que ahorraríamos recursos y
facilitaríamos significativamente las condiciones de trabajo
de la planta.

Mientras gran parte
de la isla se ha comprometido con la recogida selectiva
de
envases otros, que presumen de ser de los más ricos del estado
español
a base
de conceder licencias urbanísticas para construir incluso sobre
las montañas,
pasan olímpicamente de este esfuerzo común, pese a que
les obliga la Ley,
como es el vergonzoso caso de los "responsables"
políticos
de Adeje. En la imagen
decenas de contenedores "todo-uno"
en Puerto Colón.
Mejor tuvieran vergüenza!!
03-06-04
El Ayuntamiento de Adeje se pertrecha para resistir una larga huelga
de limpieza