Foro contra la Incineración

Tenerife
                         
Protestas en La Palma por las "mejoras" en carreteras que olvidan a peatones y ciclistas
                         
25 - 08 - 05

 

Las obras de "mejora" que se están llevando a cabo en el municipio palmero de Breña Alta para la reposición, esencialmente, del firme de la carretera general LP. 123, han desatado la polémica. Y es que muchos vecinos ya están hartos de que los políticos sólo tengan en cuenta a los coches, como si los peatones o los ciclistas no existiesen, a la hora de llevar a cabo actuaciones de este tipo.

En La Palma, la isla que puede presumir hoy en Canarias de tener carísimas obras en carreteras emblemáticas, como el túnel de La Cumbre o el puente sobre el barranco de Los Tilos gracias, según dice él, a que el consejero de obras públicas es palmero, resulta que la mayoría de sus carreteras son auténticas trampas mortales para aquellos que no se ponen sobre cuatro ruedas, en ocasiones para ellos también. Parece como si la consigna fuese la de prohibir a nadie salir a la calle si no se va echando humo por un tubo de escape, cuanto más mejor.

Un caso paradigmático lo representa esta vía, que mantiene prácticamente el mismo trazado y condiciones que cuando se construyó, que eso debió ser a principios del siglo pasado, cuando la carretera era usada por algún carromato, por los rebaños de cabras y, al mismo tiempo que de vía de comunicación, servía como campo de fútbol, terrero de lucha o de bolas, siendo el lugar escogido por los niños para desarrollar todo tipo de juegos. Los coches eran lo menos peligroso en esa época, porque sobraban dedos de las manos para contar los que pasaban por ellas al cabo del día, momentos que eran todo un acontecimiento para muchos.

El tiempo fue pasando y los coches cada vez eran más y circulaban más rápido, pero la carretera seguía siendo la misma, con lo que comenzaron a producirse todo tipo de accidentes y la gente, lógicamente, se fue refugiando más en sus casas y cogiendo miedo a algo tan recomendable y sano como caminar o montar en una bicicleta. A algunas de esas víctimas, incluso, los políticos les rindieron sentidos homenajes que no les llevaron, ni les llevan, a reflexionar sobre el peligro que corren los ciclistas y los peatones, que cada vez quedan menos pese a tratarse de unos kilómetros ideales pare este tipo de actividad. A eso se le llama progreso.

Las autoridades, mientras tanto, sacando cuentas sobre el alto nivel de desarrollo que estábamos alcanzando porque aumentaba a un ritmo vertiginoso el número de coches por habitante. Ya eran los menos los hogares donde las familias disponían de un solo coche ¡qué atraso! sino dos, tres y hasta cuatro, porque todo el que quería moverse tenía, necesariamente, que coger un coche aunque sólo fuese para desplazarse quinientos metros a comprar el pan. Al niño había que llevarlo al colegio en el coche, al abuelito al médico, no se podía ir a la farmacia en bicicleta o simplemente salir a dar un paseo por la tarde. Imposible, todo el mundo al coche, que eso es sinónimo de desarrollo.

Pero lo que está ocurriendo en Breña Alta, que es algo que nunca se había visto por allí, es el síntoma de que algo extraño está ocurriendo y que estamos comenzando a entender que el progreso y la calidad de vida no debería medirse simplemente por la cantidad de coches que podamos o no tener por familia, ni por las grandes y costosísimas infraestructuras. La gente también quiere caminar, pasearse en bicicleta y tener las condiciones necesarias para hacerlo sin jugarse la vida. No es ya la obsesión por reducir distancias en una isla donde no hay distancias, donde el espacio ya de por sí se hace pequeño como para seguir acortándolo. Si por nuestros constructores y políticos fuera a una isla como La Palma se le daría la vuelta en media hora. Si tuvieran dinero lo harían, con lo que en lugar de una isla tendríamos una especie de tiovivo.

No entienden, ni les interesa entender, que calidad de vida es otra cosa, que hay que mejorar primero lo que hay con unas condiciones mínimas, no con chapuzas como la que están haciendo en la carretera de la polémica, y después lanzarse a inaugurar todos los túneles y puentes que el dinero de nuestros impuestos les permita. Que la sanidad, la educación o la miseria pueden esperar.

Se trata de un caso muy parecido a lo que ocurrió recientemente en Tenerife con la "mejora" de la carretera de Chío a Guía de Isora, un tramo de los más peligrosos de la isla y totalmente criminal para peatones y ciclistas, donde se han gastado el dinero sin dar respuesta a la necesidad que tiene la gente de salir de su casa y darse un paseo caminando, en ese caso entre esos dos núcleos de población bastante próximos, pero imposible cualquier comunicación que no sea sobre cuatro ruedas, por lo menos. Claro que allí no arreglan nada porque quieren justificar la necesidad de una nueva carretera. Como lo de las guaguas y el tranvía en Santa Cruz, más o menos.

También hay ejemplos positivos, como no. Hace un par de años se hizo una acera y se mejoró un poco la carretera entra Tejina y Valle de Guerra, en La Laguna. Todas las tardes eran centenares de personas las que, simplemente por placer, salieron de delante del televisor y caminaban de una población a la otra, cosa que muchos, seguramente, no habían podido hacer en toda su vida. Era como si los hubiesen tenido encerrados en una cárcel y alguien les hubiese abierto la puerta de la calle. Y es que verdaderamente en muchas zonas la gente vive encerrada porque estamos planificando sólo para los coches.

Bueno, en Tenerife también se planifica ahora para el tranvía, sin tener un sólo kilómetro de carriles para guaguas. Pero eso es otra historia.


La carretera ha aparecido llena de pintadas, con dibujos de peatones y bicicletas.


La única obra importante que parece que van a hacer es una pared de piedra
para delimitar bien la finca de naranjeras del alcalde del pueblo. Eso sí, sin tocarle un metro de su propiedad, ni llegando a la curva que clama al cielo que se rectifique
un poco y se haga un paseo peatonal. Si algún día quieren ampliar que
amplíen hacia el otro lado, para donde están las casas.

 


Puentes en las mismas condiciones que tenían incluso antes del Generalísimo.
El peatón que se atreva a cruzar por ahí es un héroe, de los de medalla, o un loco


Tanto llenarse la boca con Europa y al final les imitamos
en todo menos en calidad de vida


No se puede caminar


En Tenerife la acera entre Tejina y Valle de Guerra ha supuesto todo un
escándalo, porque la gente se ha echado a la calle a caminar porque
todavía no terminan de creerse que se pueda ir de un pueblo al otro caminando

22-08-05 Los dos millones de mentiras sobre el túnel de la Cumbre en La Palma

09-09-04 Carretera casco de Guía-Chío, sobran 100.000 euros

 

 
                         
Subir
 
Anterior
 
Volver
 
Siguiente
 
Indice noticias
 
Inicio