Hace tres años que unas lluvias
intensas arramplaron por el pequeño puente que se encontraba
en la desembocadura del barranco Guasiegre, en la vía costera
que comunica los barrios de Tajao y Las Arenas. La destrucción
de este puente estuvo favorecida por la cantidad de piedras y de basura
que procedía del vertedero de Arico y nadie, hasta el día
de hoy, se ha preocupado lo más mínimo por reponer este
puente.
Ocurre que a marea vacía se puede
pasar con cierta normalidad de un lado a otro, pero cuando la marea
va llenando se complican las cosas y, en ocasiones, mucha gente que
desconoce un poco esta dinámica se ha visto envuelta en auténticos
berenjenales con sus coches que, además, al tratarse de agua
salada se ven envueltos en un grave problema porque los motores se pudren
literalmente.
Y es que resulta difícil, sobre todo para
el que no conoce el sitio, calcular la profundidad del charco que se
forma, que además depende del oleaje o de que la marea sea más
o menos fuerte. Por eso en ocasiones muchos coches se han quedado atascados
a mitad de camino, teniendo que ser rescatados por algún vecino
que ya se han vuelto en expertos en el rescate de vehículos en
apuros. No es un chiste, baste ver la foto.
Esto ocurre en el Tenerife del siglo XXI, en el del tranvía y
del Auditorio, en donde hay dinero para todo menos para las cosas más
elementales y básicas, como es el de reponer un puentito por
donde pasa la gente para ir a comprar el pan. Un poco más arriba,
en la autopista, los camiones que salen del vertedero han provocado
un impresionante bache sobre el puente que la
gente lleva años denunciando, por el peligro que representa y
no hay manera, les da igual, esta gente sólo entiende de obras
de miles de millones. Las pequeñas cosas que le facilitan la
vida a la gente no interesan.

Los propietarios de un moderno todo terreno
se echan las manos a la cabeza
después de ser rescatados del agua salada que se encharca a marea
alta
en la desembocadura del barranco Guasiegre

Antiguo puente que hizo desaparecer la lluvia de
hace tres años.