La alcaldesa de La Laguna, Ana Oramas,
se presentó a las pasadas elecciones locales utilizando, como
reclamo electoral, el asunto de los residuos bajo el argumento de que
se trataba del municipio que primero había establecido la recogida
selectiva de residuos en Canarias.
Lo que la alcaldesa de La Laguna entiende
por recogida selectiva de residuos es muy sencillo, fácil de
explicar. Esencialmente consiste en poner media docena de contenedores
amarillos, de envases, en unas cuantas esquinas donde la gente los vea.
De esta manera usted puede encontrarse zonas de La Laguna donde por
cada contenedor amarillo hay cuarenta o más de los verdes, cuando
los envases en realidad suponen, como mínimo, la mitad del volumen
de los residuos domésticos.
Pero si usted quiere saber hasta qué
punto está el municipio de La Laguna implicado en la recogida
selectiva de residuos basta con que se dé una vuelta por el mercado
municipal, situado en el centro de la ciudad y frente al ayuntamiento.
Si se fija un poco más verá que no existen contenedores
para separar absolutamente nada, sólo un gran compactador eléctrico
en las inmediaciones y un desvencijado contenedor de vidrio.
Pues a ese gran compactador van a parar
todos los residuos del mercado. Cuando decimos todos nos referimos no
sólo a plásticos, cajas de cartón, cajas de madera,
restos orgánicos de fruta y verdura... sino incluso a pescado
viejo o restos cárnicos. Todo un espectáculo de irracionalidad.
En Arico el Cabildo y el Gobierno de
Canarias están construyendo una milagrosa planta
de triaje "Todo-Uno" que, esencialmente, consiste en que
una hilera de trabajadores se ponen detrás de una cinta transportadora
y van separando la basura recogida en bruto, como en el Mercado de La
Laguna más o menos. No sabemos de dónde piensan sacar
esos trabajadores dispuestos a hacer ese trabajo cuando lo que apesta
esa basura, sin separación en origen, resulta ya de un aroma
insoportable antes de salir de La Laguna. Cuando llegue a Arico se va
a poner su padre -de ellos- a separar esa porquería.
Y es que con estas políticas
irracionales no vamos a necesitar una incineradora, sino unas cuantas.
La pena es que no se las pongan, los responsables de estos disparates,
en las zonas donde ellos tienen sus chalet's, donde crían a sus
hijos, vamos. Digamos, por ejemplo, en la zona de La Manzanilla.

Compactador eléctrico
de residuos del Mercado Municipal de La Laguna

Cartón, plástico, vidrio, materia
orgánica... todo para dentro.
Cuando hicimos la foto paró un señor con un coche y tiró
dentro de este
"traga todo" restos de construcción.
Tremendo chollo. Una máquina que traga de todo lo que le echen

Restos cárnicos y de pescado mezclados
con el resto de los residuos.
Dice Wladimiro que después va a poner a gente a separar esto
con
las manos en su planta de "Todo.Uno". ¿Por qué
no se pone él media hora?