Ni la ampliación de la autopista, ni las
urbanizaciones donde vive gente, ni los centros comerciales... nada
había sido capaz de cambiar una sola torre de alta tensión,
de las que tiene Unelco en el entorno urbano de Santa Cruz y La Laguna.
Pero las obras del tranvía han
conseguido que Unelco cambie una de las torres dado que los cables de
alta tensión pasaban prácticamente rozando con el trazado
del tranvía y la instalación eléctrica de éste.
Para ello la compañía eléctrica ha realizado una
compleja y espectacular operación estos últimos días
colocando una nueva torreta más alta, para lo cual un grupo de
operarios se han encaramado a las torres para ir cambiando los cables
uno a uno.
Lo que no había conseguido nadie
hasta ahora, que es que Unelco cambie una torre de alta tensión
porque molesta, lo ha conseguido el nuevo tranvía. Y si bien
este hecho sólo debería llevarnos a felicitar a Ricardo
Melchior, promotor del tranvía y empleado de Unelco, por haber
conseguido este "milagro", lo que da pena es que no se busque
una solución global de una vez para esa línea de alta
tensión que discurre por núcleos urbanos y que tantos
problemas está causando. Solución que seguramente pasa
ya hoy en día por el enterramiento.
Para poder pasar su tranvía le
han cambiado la torre a Ricardo Melchior, pero el problema de esa línea
de alta tensión sigue ahí afectando a miles de vecinos.
Aquí vamos de chapuza en chapuza y tiro porque me toca.
Claro que tampoco es de extrañar
que Unelco le cambie una torre al tranvía con tanta eficacia
y rapidez, no por los muchos favores que le debe a su aventajado empleado,
Ricardo Melchior, sino porque efectivamente va a ser Unelco el principal
beneficiario de un tranvía, que consume electricidad, en una
isla donde no existe un solo kilómetro de carriles para guaguas.
De locos.

Operarios encaramados en la nueva torre enganchan
los cables
