Foro contra la Incineración
Tenerife
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Alibabá.es

11 - 08 - 05

En pocas palabras Emilio Racionero Menasalvas

NADIE DUDA que aquí y ahora, dado la decadencia del sector agrícola (a lo que me habré de ocupar en otra ocasión) la fuente principal de ingresos de los ayuntamientos proviene del urbanismo (que no de la urbanidad) en su más amplio espectro. Y también, aquí y ahora, me da la sensación que quien ocupa el puesto de honor (o de desonor, según semire) es la corporación de Adeje.

Hace años que me horripilaba ver el ascenso monte arriba mirando desde Fañabé o Torviscas, del ladrillo y el hormigón dando la sensación de nichos mortuorios. Lo que se construía eran urbanizaciones de bungalows, adosados, etc., por más que desde la distancia aparentasen nichos. Recuerdo asimismo cómo, gobernando don Felipe González en España y el Sr. Fraga en Adeje, se legisló en el Congreso respecto a la protección del litoral otorgando carácter de espacio público dependiente de Costas a los 100 metros a partir de la pleamar. Y recuerdo también cómo, gobernando los anteriores citados, cada cual en su "ínsula", se construía en aquel espacio a marchas forzadas, a turnos durante las 24 horas del día, para consolidar un número extraordinario de edificaciones antes de la promulgación de aquella Ley.

A la sazón, ambos mandatarios lo eran del PSOE; cada uno en su ínsula.

Después, en el tiempo, y mientras la "marabunta" de ladrillo y cemento subía ladera arriba, surgieron Directrices de esta Comunidad y otras zarandajas, si es que nos remitimos al valor de las mismas, para evitar la sobre, oferta de plazas turísticas; y la marabunta de ladrillo y cemento ha seguido avanzando ladera arriba y aún casi en paredes verticales como consecuencia de la horadación del monte. Hoy se sigue contemplando desde Fañabé y Torviscas (con unos buenos prismáticos también desde La Gomera) ese "desarrollo" constructivo hacia la cumbre. Seguro que ha de ser posible porque, de otra manera, el alcalde "socialista" de aquel municipio no incurriría en inobservancia de leyes, directrices y normas. Y además refuerza la red de ingresos y redistribución de los mismos.

Entre los ingresos que, con toda seguridad, otorgan a Adeje el ser el ayuntamiento más rico de la Isla, uno de ellos ha de ser el IBI (impuesto de bienes inmuebles o contribución urbana). Y este alcalde socialista de Adeje se ha mosrtrado como un hábil prestidigitador con los tipos de gravamen, para endilgarnos subidas de cuota por encima del IPC y por encima del crecimiento medio de los salarios que, por cierto, en el pasado ejercicio el crecimiento medio de éstos fue cuatro décimas inferior al crecimiento del IPC. Y me temo que aquí todavía fue menor. Pero ello no he impedido al alcalde socialista de Adeje elevar el tipo de gravamen del 0,550 al 0,575 para que el incremento de la cuota de 2005, respecto de 2004, haya sido de 4,5%. Ya en 2004, respecto de 2003, fue del 12,20%.

Entre licencias, IBI, y otros impuestos, la cueva de la corporación adejera ha de refulgir cual si de la de aquel oriental se tratase; sobre todo cuando el Sol inicia su ocaso. Sea pues. Punto, es.

Fuente: El Día, 10-09-05