Qué tendrán en la cabeza estos alcaldes del sur turístico que están royendo hasta las montañas para llenarlas de cemento, chiquita moratoria ésta. En esto del cemento, el asfalto y el hormigón no hay color político que valga, todos sueñas con unas buenas licencias urbanística, dinerito fresco para las arcas municipales, desbordamiento de los servicios públicos como educación, sanidad, saneamiento, agua, electricidad, carreteras, trabajadores foráneos viviendo en barracones, inseguridad laboral... mafias, delincuencia, lavado de capitales, sobres por debajo y por encima de las mesas... Qué tendrá este cemento que tanto enloquece.

