El director general de Calidad Ambiental,
José Alberto Díaz-Estébanez, ha encontrado, por
fin, a los responsables de la caótica situación en la
que se encuentra la gestión de residuos de Canarias. Después
de mucho meditar, del encargo de unos concienzudos estudios a varias
consultoras europeas, el nuevo director general -que al parecer se ha
quedado completamente exhausto- ha concluido que son los ciudadanos
de Canarias, los muy cochinos, los irresponsables e incultos que se
dejan arrastrar por cualquiera a cualquier manifestación en defensa
de unos pinos o unos sebadales, pero que después son incapaces
de separar unos cuantos residuos en su casa.
Si no fuera porque aquí ya nos
conocemos todos, que esto es un pañuelo, alguien podría
pensar que alguna vez, desde alguna administración, se le ha
planteado a los ciudadanos en serio cuál es la realidad de este
problema, además de ofrecerles un proyecto de futuro tendente
a limitar, en la medida de lo posible, este grave problema ambiental
y de dilapidación de recursos valiosos.
Dice el director general en este arrebato
que le ha dado, sólo hace unas semanas que decían ellos
mismos que un 80% de los canarios
colaboraban en la separación de residuos, que el principal
problema ambiental de Canarias es el de los residuos, más aún
que el de la desertización. Pero es que es normal, dado que ellos
no quieren entienden nada, que este señor separe el problema
de la desertización del de los residuos (probablemente debe ser
lo único que separe), porque no entienden que la desertización
está provocada en gran medida por la degradación de nuestros
suelos, asunto para el que la única solución vendría
de la mano del compostaje de la materia orgánica que estamos
enterrando en los vertederos, con los consiguientes problemas de gases
contaminantes, lixiviados y olores.
Cuando él dice que los canarios
somos los más burros de Europa, a la hora de separar basura,
se olvida que hace treinta o cuarenta años que el noventa por
ciento de los canarios realizaba en sus hogares la mejor de las políticas
posibles que consistía, esencialmente, en separar la materia
orgánica del resto. Olvida que los países europeos que
han alcanzado porcentajes de reciclaje de hasta el ochenta por ciento
lo han hecho gracias a décadas de esfuerzo colectivo, de educación,
de legislación, de medios y, sobre todo, de información.
Que es justo lo contrario de lo que hemos recibido los canarios de nuestros
políticos, que siempre nos han enviado mensajes triunfalistas
sobre un problema en el que nos encontramos justo en la cola de toda
la Unión Europea.
Es una vergüenza que Canarias,
hoy por hoy, no haya alcanzado un porcentaje de reciclaje, como mínimo,
de un 50%. Nuestras condiciones territoriales, ambientales, económicas
y sociales nos exigían este esfuerzo, poco ambicioso por otro
lado. Probablemente no llegamos hoy ni al 5%. Pero igual de vergonzoso
es que la región europea que más posibilidades tiene en
la implantación de energías renovables se encuentre, como
no en este caso también, en el vagón de cola de este tan
necesario y fundamental esfuerzo por un futuro más sostenible.
Pero es posible que cuando el director
general se encolerice de esta manera hacia los ciudadanos esté
pensando en su jefa directa, la viceconsejera de Medio Ambiente -Milagros
Luis Brito- que, hace pocas semanas, decía en el periódico
más vendido de Tenerife, para colmo en domingo, que ella no separaba
los envases porque los contenedores no se los habían puesto lo
suficientemente cerca de su casa, pese a autocalificarse como una "maniática
del reciclaje".
En el mismo artículo en el que
el director general afirma que son los ciudadanos los culpables de este
caos, reconoce que sólo la mitad de los municipios canarios ha
implantado la recogida selectiva de envases. Pero es que ayuntamientos
muy importantes como La Laguna instalaron una cantidad ridícula
de estos contenedores poco antes de las pasadas elecciones, con motivos
propagandísticos, y no sólo no se ha visto un nuevo contenedor
de éstos por ningún sitio desde entonces, sino que encima
no los recogen o, lo que es peor, en muchas ocasiones los ciudadanos
observan cómo lo que ellos separan lo recogen todo junto en el
mismo camión. Eso por no mencionar a municipios como Adeje, uno
de los más ricos del Estado español, que aún no
ha instalado ni uno sólo de esos contenedores pese a que la legislación
le obligaba a hacerlo desde el año 2001.
No hay puntos limpios, no hay áreas
de aportación prácticas y accesibles, no hay recogida
puerta a puerta en zonas comerciales o industriales, no se recoge separadamente
la materia orgánica ni de los grandes productores como Mercatenerife,
hoteles y demás. No hay contenedores o no los recogen con la
frecuencia necesaria, no hay modelo, no hay planes, no hay objetivos,
no hay proyectos piloto, no hay planes específicos para colegios
de cara a la formación de las futuras generaciones... y, con
todo esto, resulta que viene un iluminado llamado José Alberto
Díaz-Estébanez a llamarnos ignorantes a todos cuando,
para colmo, lo único que tienen es una Ley de Residuos que es
una auténtica vergüenza. O un Consejo Canario de Residuos
del que no se ha vuelto oír hablar desde que una Ley lo creara
hace varios años.
El único grave problema que tenemos
los ciudadanos para poder empezar a enfrentar el futuro de otra manera
es conseguir, de una vez por todas, que nuestros políticos nos
respeten un poquito más y no nos conformemos ya con los bocadillos
de mortadela y les exijamos menos carnavales o Calatrava y más
políticas ambiciosas de futuro para esta tierra. Pero eso no
es responsabilidad de estos irresponsables sino de nosotros mismos.
La pena es que entre las opciones que cortan el bacalao en Canarias
no vemos, por el momento, salida para esta vergonzante situación.
Claro que con estas políticas
vamos a necesitar incineradoras y vertederos para las cenizas de las
incineradoras, además de mucho dinero para pagárselas
al francés ese que las va ofreciendo por ahí. Y además
necesitaremos un sitio para ponerlas donde los ciudadanos estén
dispuestos a tragarse los humos consecuencia de tanta irresponsabilidad.
Eso es solemnizar lo obvio. Pero no existe ningún lugar en el
mundo civilizado conocido donde se plantee la incineración como
la "solución milagrosa" para este problema. Cuando
el mundo camina hacia la cultura de "Residuos
Cero", nuestros políticos han descubierto que lo mejor
que podemos hacer con los recursos es quemarlos al precio que sea. ¡Pues
tremendo descubrimiento!
Por cierto, vayan buscando un sitio
para instalarlas, porque ni en Arico ni en Juan Grande van a instalar
ninguna machangada de esas, justificada por la incompetencia de los
que llevan 20 años sin mover un dedo para invertir este disparate.
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El Gobierno estima que los vertederos
de residuos estarán colmados en 2012
El Ejecutivo ve como alternativas aumentar el reciclaje y las incineradoras
El Gobierno de Canarias estima que en el año 2012 los dos grandes
vertederos de basuras que existen en la dos islas capitalinas (en Arico
y San Bartolomé de Tirajana) estarán colmados, si no se
logra aumentar el porcentaje de residuos reciclados. El director general
de Calidad Ambiental, José Alberto Díaz-Estébanez,
asegura que "en estos momentos, la
mejor alternativa es la incineración".
"La gestión de las basuras
es el mayor problema medioambiental que tiene Canarias en este momento,
por encima de la desertización", esta frase
es una de las más repetidas por el director general de Calidad
Ambiental del Gobierno de Canarias, José Alberto Díaz
Estébanez.
El responsable político insiste en difundir la importancia de
las tres R: reducir, reutilizar y reciclar. En esto coincide con la
profesora del departamento de Economía Aplicada de la Universidad
de La Laguna y especialista en gestión de residuos Noemí
Padrón aunque ambos llegan a conclusiones contrarias con respecto
a la incineración de los residuos como futura solución
para las basuras en Canarias, entre otros asuntos. Ambos reflexionan
sobre las alternativas que se pueden aplicar en un territorio fragmentado
con una de las tasa de generación de residuos más altas
de España: casi dos kilos por persona y día.
El responsable político reconoce que Canarias es una de las comunidades
autónomas que menos recicla de España y lo justifica porque
"llegó tarde al reciclado pues hace 15 años nuestro
principal problema era el paro y no la protección del medio ambiente".
Además, insiste en la falta de concienciación social y
política con respecto a este asunto.
El primer plan canario de residuos data del año 2000 y caduca
en 2006, con lo que ahora están diseñando su renovación.
Entre los planteamientos que se debaten para el próximo plan
(2007-2012) es la posibilidad de establecer incineradoras de residuos.
Estébanez insiste en que "dentro de seis años, si
no logramos reducir la basura y aumentar el porcentaje de reciclaje,
los vertederos se colmarán" y "no parece viable ni
deseable ampliar los grandes vertederos (Arico y San Bartolomé
de Tirajana)".
El Gobierno se plantea, en serio, acudir a un moderno sistema de incineración
en el que se pueda aprovechar la energía de la quema y ponen
como ejemplo la incineradora que se instaló en Baleares. Díaz
Estébanez recalca que sólo se pondrá en marcha
"si los estudios científicos y técnicos lo aconsejan".
La experta niega tajantemente que esta sea la mejor alternativa debido
al grave deterioro para el medio ambiente que suponen las emisiones
tras la incineración y recuerda que hay estudios que demuestran
las graves implicaciones para la salud humana de las mismas. Además,
recalca que estas incineradoras se están desmantelando en toda
Europa, incluida la de Baleares que el Gobierno pone como ejemplo.
Padrón cree que la "mejor alternativa" está,
primero, en reciclar todo lo posible promoviendo la creación
de empresas recicladoras y, en segundo lugar, en realizar un uso adecuado
de los vertederos "que son una buena solución" pues
hay modernas técnicas que permiten que en un metro cuadrado se
pueda meter hasta tres veces más basura que actualmente.
Díaz Estébanez recuerda que Canarias es un archipiélago
al que "todo llega por barco envasado y, por ello, recibimos toneladas
de residuos cada año". Insiste en que el sistema de que
"el que contamina, paga" establecido para gran parte de los
envoltorios está obligando a los fabricantes a buscar envases
menos contaminantes y a organizarse en torno a empresas de recogida
y reciclaje tal y como ocurre con el vidrio (con la organización
ecovidrio) o con los envases de plástico (con ecoembes) que se
encargan de todo el proceso de forma que para las instituciones el reciclaje
les supone (en teoría) un coste cero.
Pese a ello, asegura que poco se puede hacer para que los empresarios
utilicen embalajes más ecológicos. Noemí Padrón
difiere: "hay archipiélagos en otras partes del mundo que
tienen prohibida la entrada de cierto tipo de embalajes" y añade
que en Europa se imponen importantes impuestos a los embalajes menos
ecológicos.
Díaz-Estébanez: "hay conciencia para manifestarse
y no para reciclar"
El director general de Calidad Ambiental del Gobierno de Canarias,
José Alberto Díaz-Estébanez, asegura que en Canarias
hay una "fuerte conciencia social en materia de medio ambiente
que lleva a la población a acudir en masa a las manifestaciones"
en contra de las torres de Vilaflor o la instalación del Puerto
de Granadilla y, sin embargo, "hay
muy poca conciencia social como para dedicar un esfuerzo a la separación
de basuras en el domicilio". El responsable no
obvia que Canarias (y sus instituciones) "llegó tarde a
la política de reciclaje" aunque insiste en que aún
es necesaria una colaboración ciudadana mayor. "Los
canarios nos identificamos con nuestro litoral y nuestros recursos naturales
pero, luego, dedicamos poco esfuerzo, tiempo y dinero a estas acciones".
La mitad de los municipios canarios aún no separa los
envases de plástico
La mitad de los municipios canarios no
están adheridos al sistema de recogida selectiva de envases de
plástico y tetra-bricks que gestiona la entidad
sin ánimo de lucro Ecoembes constituida por todos los agentes
implicados en el proceso de fabricación, embalaje y reciclaje
de estos envases.
El Gobierno de Canarias tiene firmado un convenio marco con Ecoembes
para formar parte del sistema de recogida selectiva y reciclaje. Este
convenio debe, a su vez, suscribirse por los ayuntamientos que son los
que tienen la potestad de instalar los contenedores amarillos (de recogida
de envases de este tipo) en sus municipios. En unos meses deberá
renovarse este convenio al que el Gobierno espera se adhieran la totalidad
de los ayuntamientos.
Fuente: La Opinión de Tenerife, 19-09-05

Modelo de gestión de residuos en Canarias

Ridículo modelo de gestión en
los polígonos industriales, grandes productores

Publicidad para separar. Cinco contenedores
para residuos en bruto por ninguno
para separar lo que publicita el cartel

Contenedor de envases que no recogen con la
necesaria frecuencia

Contenedor de vidrio que nadie recoge

Vertedero Juan Grande incendio

Vertedero Arico, 18-09-05. Todo junto para
el montón

Los catalanes se están gastando los
cuartos en ecoparques que, en polígonos
industriales normales y corrientes han sido capaces de aprovechar en
poco
tiempo el 50% de la basura. Wladimiro se plantea como gran objetivo
el 30%;
porque en Tenerife somos más listos y nos gastamos los cuartos
en
otras cosas más
productivas.
02-09-05 El Mercado Municipal
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