Lo de nuestros políticos y ayuntamientos con
lo de salvar a una joven para "ver cumplido su sueño"
de ser cantante y ganar mucho dinero es alarmante y vergonzoso. Veo
cómo en la prensa sale una página entera dedicada a ese
fin, con lo cara que es, y cómo políticos y ayuntamientos
ponen a disposición las líneas telefónicas, con
lo que me cuesta a mí pagar el teléfono de mi casa. Lo
aberrante es que hace poco se luchaba desde el hospital de La Candelaria
por trasladar a un enfermo que debería operarse de transplante
de médula y unos querían llevarlo a Las Palmas y otros
a Navarra, por lo costoso de tal operación. Otra señora
que necesitaba transplante de corazón y fue engañada en
TV tuvo que luchar hasta conseguir su objetivo; cientos de enfermos
no pueden costear una intervención que les salve la vida porque
tienen que ir a EE.UU., y muchas personas viven en barrancos y albergues.
A estos es a los que hay que salvar y utilizar los mismos medios que
se utilizan con esa joven cantante para salvar sus vidas: los teléfonos
de los ayuntamientos y cabildos gratuitos para donaciones de este tipo
y la publicidad en los periódicos cada vez que una persona necesite
intervenciones en el extranjero para salvar su vida.
Aquí los únicos que ganan de verdad es
la propia Idaria y Tele 5, pues, a costa de los ineptos tinerfeños,
se están embolsando ¡millones de euros! Por eso siempre
sigue en el concurso, pues le interesa mucho a esa cadena privada, pese
a que ni críticos, profesores y compañeros quieren que
siga.
Así nos va en esta isla, donde los políticos,
por un puñado de votos y poder, salen en la foto para "salvar"
a esa chica. No los he visto para salvar de un cáncer a Juan
a Pedro o María, porque eso no interesa a las masas, sino a su
propio ser y familia. Triste estoy al comprobar el grado de solidaridad
que tiene mi tierra con quien no lo merece tanto y tan poca con los
que de verdad lo necesitan "sólo" para salva su vida.
Un tinerfeño
Fuente: Cartas al Director El Día, 22-09-05


Unas tres mil personas saltaron de sus asientos
en la plaza del Cristo de La Laguna cuando se anunció que nuevamente
habían "salvado" a Idaira mediante miles de llamadas
telefónicas con sobrecosto. La gente levantaba el puño
cerrado en señal de alegría pero, sobre todo, de rabia
porque el jurado del concurso televisivo los trató a todos como
a auténticos borregos. Asombroso, porque la cadena televisiva
no quiere a esta niña tinerfeña en el concurso por cómo
canta, pero no quieren cambiar el sistema de votación porque
los tinerfeños son los más generosos de todo el Estado
a la hora de hacer miles de llamadas telefónicas que inflan las
arcas de la cadena. De película. Esperemos que esta niña
tenga la suficiente fortaleza para resistir la presión a la que
los políticos la están sometiendo, por un puñado
de votos. ¿Sabe alguien qué fue de Toni Santos, ese chico
de Granadilla con el que el ayuntamiento y el Cabildo hicieron lo mismo
en su momento? Qué país!!!!