Un día sin coche que no amilanó
a los conductores
La celebración del Día Sin mi Coche se convirtió
ayer, como en las últimas ediciones, en un intento para que,
principalmente, los más pequeños tomen conciencia de la
necesidad de disminuir el uso de los coches y apostar por el transporte
público. De hecho, sólo fueron las actividades programadas
por el Consistorio en la zona Urban lo que hizo que se notará
ayer la celebración. Por lo demás, la capital tuvo el
mismo tránsito de coches que cualquier jueves de septiembre sin
que tuviera repercusión la invitación de acudir al trabajo
sin el vehículo privado. Eso sí, algunos afortunados lograron
los premios que sorteaba la organización. / S. Méndez
Diario de Avisos
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Sin coche (por ahora)
Santa Cruz de Tenerife no se lució, precisamente, en la celebración
del Día europeo sin coche. El ayuntamiento de la capital tinerfeña
optó por no suprimir el tráfico en el centro de la ciudad
y casi se limitó al desarrollo de talleres y actividades lúdicas
dirigidas a niños y jóvenes. En concreto, el tráfico
de vehículos en Santa Cruz solo disminuyó el 1%. Entre
las 8 y 12 horas entraron en la ciudad unos 31.861 vehículos.
Un día plenamente normal, con las habituales retenciones y atascos
en la entrada y la salida de la capital de la Isla.

Sin coche
(por ahora)
La Opinión de Tenerife
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Otro día con coche
La convocatoria del Día Europeo Sin Coche se limitó a
la celebración de diferentes actividades lúdicas en la
plaza de La Candelaria y en la calle de La Noria, sin que se tradujera
en un recorte de la densidad del tráfico.
EL DÍA, S/C de Tenerife
El Día Europeo Sin Coche, que se conmemora en el Viejo Continente
cada 22 de septiembre desde 1998, pasó sin pena ni gloria en
la capital tinerfeña, donde el programa de actividades lúdicas
organizado para ensalzar la celebración se limitó a un
plan para dinamizar zonas que ya de por sí son peatonales, caso
de la plaza de La Candelaria y el nuevo polo de atracción de
la capital: la calle de La Noria, en el casco antiguo.
Más allá de la cartelería y la publicidad, vecinos
y visitantes de la ciudad volvieron a hacer uso de sus turismos privados,
ajenos a la recomendación oficial. Así, como si de un
día "normal" se tratara, los conductores volvieron
a sufrir los colapsos a las entradas y salidas de la ciudad en las horas
punta, ajenos a los atractivos que se recomiendan para apostar por el
transporte público en detrimento del vehículo privado:
salud y seguridad; medio ambiente, accesibilidad mejorada, reducción
de costes e imagen.
El ayuntamiento centró sus esfuerzos en las actividades que
se ofertaban, especialmente a los jóvenes, en la plaza de La
Candelaria y La Noria, con una pista de "skate", actividades
infantiles y deportivas, música, castillos hinchables, rincón
de lectura, cómics y hasta el concurso para elegir la mascota
del tranvía, que se desarrolló en el entorno de la maqueta
del vagón expuesta en Imeldo Serís.
Vecinos y comerciantes felicitaron al ayuntamiento por esta campaña,
en la que vieron más atractivos para dinamizar la oferta sociocultural
de la ciudad que para convencer a los conductores de la necesidad de
dejar el vehículo en su casa, aunque fuera sólo un día
al año.
En el centro de Santa Cruz, el Día Sin
Coche se limitó curiosamente a la zona peatonal, sin que
afectara al tráfico, mientras que en Añaza se ocupó
la avenida central.
El Día
23-09-05 Berlín
compra 101 guaguas de dos pisos
Día
sin coche, día sin alternativa
