Cuando desde hace unas semanas parecía
que la petrolera Cepsa ha puesto a funcionar unos pozos de captación
para evitar las filtraciones de carburante hacia el mar, en la zona
del Castillo Negro -Bien de Interés Cultural-, el espectáculo
de piche o chapapote que se observa en la zona resulta ser cada día
más dantesco.
Dos años hace ya desde que comenzase
a agravarse este vertido secular. Hace un año que se vieron obligados
a dar las primeras "respuestas" al haber trascendido el asunto
a los medios de comunicación. Un sarta de incongruencias, de
mentidos y desmentidos, sobre el origen de estas vergonzosas filtraciones
es lo que hemos recibido hasta el momento. Todos los días -ahora
incluso los domingos- acude un camión a succionar petróleo
del mar, pero a las pocas horas todo vuelve a estar exactamente igual
o incluso peor.
Cepsa mantiene que ellos no tienen nada que ver y ya
hay quien piensa que quizás existe petróleo en el subsuelo
de Santa Cruz y nos estamos matando a trabajar cuando vivimos sobre
una gigantesca bolsa de oro negro. Aunque la geología parece
no apoyar esa tesis dada la juventud de nuestro territorio y su origen
volcánico.
Otros piensan que, si no es Cepsa y
su refinería, puede que los culpables sean las dos estaciones
de servicio que hay en la avenida Tres de Mayo, o acaso el surtidor
que TITSA tiene en la estación para las guaguas. Todo es posible
en este disparatado terruño en el que nos ha tocado vivir.
Los políticos y los medios de
comunicación, en su mayoría estos últimos, pasan
como de puntillas sobre este asunto porque puede pringar a Cepsa, que
es la que paga las facturas de muchas cosas -unas más confesables
que otras- y puede pringar también, de paso, a la Autoridad Portuaria.
Y ya sabemos que las dos consignas que todos cantan al unísono
en Tenerife últimamente son las de "Salvar a Idaira"
y, la otra, "Salvar a Trenor".
No tiene nada que ver, seguro, pero
Cepsa está abriendo todo el paseo marítimo para construir
lo que parece una nueva conducción de petróleo desde la
Refinería hacia la zona portuaria. No se sabe realmente en qué
consiste la obra porque, pese a que la ley les obliga, allí no
hay cartel ni nada donde aparezcan detalles de la obra como número
de licencia, denominación... Ya sabemos que hay a quienes no
afectan normas de ningún tipo en esta isla.
Nunca sabremos, y eso que dicen que
nos encontramos en el siglo XXI y en un estado supuestamente de derecho,
cuál ha sido el origen de este vergonzoso vertido que tanto daño
está produciendo en el entorno. No digamos nada de la imagen
que se habrán llevado de esta isla las decenas de miles de turistas
que han pasado durante estos dos años por este Bien de Interés
Cultural, junto al flamante auditorio de Calatrava y el Parque Marítimo,
que llena sus piscinas con aguas del entorno. Para más INRI.



Estado del vertido la mañana del 25
de septiembre

Central donde se supone que se recoge el petróleo
desde los pozos. Le han puesto unos ridículos maceteros por fuera
como para tapar las vergüenzas. Bueno, las vergüenzas no porque
de eso han demostrado ellos, y los que les amparan, que no tienen nada.

Así amanece la zona del Castillo Negro los domingos. A primera
hora llega el camión a extraer petróleo del foso del castillo.
Se observa al fondo.


¿Construcción de nuevas conducciones
de petróleo hacia el puerto? ¿Tiene esto algo que ver
con el vertido, como mucha gente había advertido desde el principio?
Misterios sin resolver o historias para no dormir, que en este caso
es lo mismo.
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27-08-05
Lo que nos faltaba por oír: ¡Cepsa nos perdona la vida!

08-08-05 Comienzan las
obras para controlar las misteriosas filtraciones de petróleo
en el Castillo Negro (nunca mejor dicho)