La nueva carretera que unirá
el cruce de Abades con la Villa de Arico viene a representar, además
del disparate que supone hacer vías nuevas cuando el 80% de las
carreteras de Arico son un auténtico caos, un despropósito
sin precedentes en este municipio.
Efectivamete las carreteras que hasta
hoy han sido en Arico, la mayoría de las cuales se encuentran
en el más absoluto de los abandonos -no habiéndose mejorado
muchas de ellas desde hace más de 50 años-, se han caracterizado
siempre porque en su diseño se había tenido siempre en
cuenta la orografía del terreno para evitar grandes destrozos
a un paisaje único, además de la economía que esta
forma de proceder representa.
Sin embargo, con la nueva carretera
entre Abades a la Villa de Arico, parece que el mal llamado "progreso"
ha llegado al municipio y que, por ahorrar dos minutos, nuestros políticos
se han lanzado a una gran devastación de un paisaje espectacular
abriendo grandes socavones para pasar una carretera que más bien
parece la canalización de un barranco.
No es sólo el impacto, sino el
peligro que supone una obra de este tipo donde se invita a los conductores
a conducir a grandes velocidades por un terreno que no ofrece condiciones
para ello por la pendiente y porque, junto a grandes rectas, aparecen
curvas extremadamente peligrosas. Además del riesgo de desprendimiento
y la incertidumbre de lo que puede pasar con obras tan disparatadas
en ocasión de lluvias de mucha intensidad horaria, relativamente
frecuentes en la zona.
Ante unas lluvias de 100 litros por
metro cuadrado esa carretera tendrá que desalojar aproximadamente
unos 6.000 metros cúbicos de agua, al asfaltar cerca de 60.000
metros cuadrados que no absorberán ni una gota de agua. No será
sólo agua lo que tendrán que desalojar esos ridículos
desagües que están construyendo, sino piedras y tierra de
los impresionantes cortes que han realizado en el terreno para construir
esa disparatada obra.
Y es que lo que decimos no es que no
se hagan carreteras, si son necesarias, sino que hacer una nueva carretera
en Arico sin antes devolver el acceso al barrio más poblado del
municipio, El Río, que lo quitó el vertedero hace veinte
años, sin mejorar el acceso natural a la villa de Arico que es
la carretera de La Cisnera, sin mejorar la carretera entre Arico Viejo
y la Villa de Arico que es un auténtico camino de cabras... es
una auténtica obscenidad. Con los mil millones de pesetas -para
empezar- que costará esta disparatada obra se hubiesen podido
mejorar espectacularmente las principales vías del municipio.
¿Por qué no se hace? Algún día les contaremos
de quién son los terrenos que más se van a beneficiar
de esta nueva e impactante obra.












01-07-05
Atentado injustificable del Cabildo al patrimonio etnográfico
más representativo del sureste de Tenerife
18-06-05
Nueva carretera de Abades al casco de Arico, matando moscas a cañonazos
31-08-04
El Cabildo suspende la licitación de la nueva carretera entre
Abades y Villa Arico
21-08-03
La carretera de la Cisnera, la prepotencia hecha asfalto
15-05-04
Arico, los bancales y la muerte de un paisaje único
12-04-04
El Cabildo anuncia que mejoró algunas vías en Arico porque
soporta el vertedero
11-08-03
¿Desaparecerán definitivamente los bancales
en Arico?
21-09-03
El acceso a El Río, otra víctima de la basura
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Comenzaron los trabajos para
construir la variante que unirá El Porís y la Villa
La obra, que acomete el Cabildo, tendrá 7 kilómetros de
longitud y será realizada en cinco tramos definidos en función
de la orografía por la que discurrirá la carretera. La
misma suplirá la deficiente red de comunicación que ahora
se emplea para enlazar desde la autopista con el núcleo administrativo.
EL DÍA, Arico
El Cabildo construye la variante de la carretera insular
TF-6141, que comunica la Villa de Arico con Porís de Abona y
cuyo presupuesto es de 6 millones de euros. La obra, que comenzó
hace varios meses, fue visitada por el vicepresidente de la Corporación
insular y consejero de Carreteras y Transportes, Lorenzo Dorta, y por
el alcalde, Eladio Morales, siendo la culminación de un proceso
iniciado hace casi una década.
Se trata de una vía de más de 7 kilómetros
de longitud y su ejecución está dividida en cinco actuaciones
diferenciadas, en función de la orografía por la que discurre.
El primer tramo, que comprende desde el enlace de la autopista hasta
la zona denominada El Tablero, se caracteriza por la abundancia de invernaderos
y depósitos de agua para riego. La siguiente porción es
la de mayor complejidad de trazado ya que el relieve es muy accidentado.
La tercera parte afecta a una zona con pendientes moderadas que atraviesa
áreas agrícolas abandonadas y otras en explotación,
así como al núcleo de El Reverón.
La actuación en el cuarto tramo consiste en la
mejora de la carretera TF-6141 e incluye la dotación de todos
los elementos de drenaje y seguridad necesarios, dado que se trata de
una zona bastante estrecha, de escasa visibilidad y con importantes
desniveles. Por último, se conectará la nueva carretera
con la futura vía de circunvalación del municipio. Asimismo,
los técnicos autores del proyecto han previsto la construcción
de dos glorietas al comienzo y al final de la vía, además
de la adaptación de los cruces con otras carreteras.
Actualmente, la conexión desde la TF-1 con el casco
de Arico se realiza por vías de segundo orden.
Fuente: El Día, 7 octubre 2005