Según el Cabildo de Tenerife todos nos
vamos a volver extremadamente honrados con la introducción del
nuevo tranvía. Mientras en la guagua el conductor nos tiene que
controlar, uno a uno, para que metamos el bono en la máquina
canceladora, con el tranvía esta operación no será
necesaria, con lo que ahorraremos mucho tiempo.
Es extraño, no obstante, si tenemos
en cuenta que la diferencia entre una guagua moderna de piso bajo y
un tranvía es, esencialmente, que la guagua es más amplia,
más rápida y se viaja más cómodamente porque
puede ir mayor número de personas sentadas. ¿Cuál
es entonces ese mecanismos psicológico que llevará a que
la gente cancele sus billetes en el tranvía cuando hoy en día
no confían en nosotros para que hagamos lo mismo en las guaguas,
al menos en las líneas principales?
No lo sabemos, algún estudio
tendrán que lo justifique, debe ser algo relacionado con la vibración
que produce el roce con los raíles o que la gente será
consciente de que el aparato ese nos va a costar, en principio, 300
millones de euros y que hay que contribuir a pagar ese disparate solidariamente,
mientras al transporte público en guagua se le ponen todo tipo
de zancadillas intencionadamente, porque de otra manera no se entiende.
Los usuarios del tranvía serán
más o menos los mismos que los que hoy utilizan las líneas
014, la 015 y otras. ¿Por qué, aunque sólo sea
de prueba, no introducen este sistema de "entrada libre" a
un par de líneas principales de guaguas para analizar al cabo
de un par de meses los resultados, lo que nos dará una idea aproximada
de lo que pueda ocurrir con el tranvía? Está claro porqué,
porque el tranvía sólo tendrá alguna justificación
si terminan de cargarse, definitivamente, el servicio de guaguas. Dos
años llevan para terminar tres kilómetros de carril de
guaguas, la directa Santa Cruz - La Laguna se la han cargado sacándola
por todas las rotondas, 20 minutos más de trayecto... o como
denuncia UGT más abajo, la simple salida de la estación
de Santa Cruz es un caos. ¡Qué vergüenza!

Interior de una guagua articulada de 150 plazas
de la línea 015, servicio directo
Santa Cruz - La Laguna. Bueno, era directa hasta que la sacaron de la
autopista haciéndola pasar por todas las rotondas, en donde se
pegan metidas
en atascos una media de 20 minutos en un trayecto de unos 10 kilómetros.
Todo el mundo tiene que pagar por la puerta delantera supervisado por
el conductor que, incluso, tiene que manejar cambio para el que no lleve
bono.

Interior de la maqueta del tranvía,
en cada puerta hay varias máquinas
canceladoras automáticas y, el que lo tenga a bien, cancelará
su
billete o bono en el interior del tranvía.

Advertencia de multa de 40 euros para el que
no pague en el tranvía
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UGT denuncia el ’caos’
en la salida de guaguas urbanas desde la estación
El sindicato pide la inminente apertura del intercambiador como solución
al colapso de vehículos
Pepi Déniz
Santa Cruz
Las líneas urbanas que estacionaban a lo largo de la avenida
de Bravo Murillo han dejado de hacerlo tras el inicio de las obras del
tranvía en la zona. Actualmente, las guaguas tienen como punto
de partida y retorno la terminal de Santa Cruz. Esta situación
está generando algunos problemas a los conductores de los vehículos,
y por ende, a los usuarios. Así lo indican desde la Secretaría
General de la Federación de Transporte de UGT que consideran
que en la estación están colapsados ya que "la rotonda
se nos ha quedado pequeña tanto para el estacionamiento de las
guaguas como para su salida hacia la avenida de Anaga", indican
fuentes del sindicato.
Consideran que es imprescindible que se abra de una vez por todas el
intercambiador con el fin de permitir un mejor servicio y un lugar en
condiciones no sólo para el colectivo de transportistas, sino
además para los propios usuarios del servicio que podrían
acceder a la línea requerida, así como "contar con
un techo que les proteja del agua y el sol". Aclaran que cada vez
que se rompe una guagua o que los servicios llegan simultáneamente,
se producen "verdaderas situaciones de caos a la hora de parar
las guaguas". También las salidas suelen ser complicadas
porque se coincide en horarios y "se organizan colas a la hora
de tomar la avenida de Anaga" (que luego permite el acceso hasta
la de Bravo Murillo, donde se recoge y deja el pasaje).
Los representantes de UGT dicen que los problemas se producen desde
hace unos cinco meses, momento en el que se produjo el traslado de todas
las guaguas a Bravo Murillo salvo las líneas interurbananas 014
y 015. Critican, asimismo, que actualmente la terminal soporta todas
las líneas salvo las dos anteriores y las tres que salen desde
el Muelle Norte, con lo que eso implica: "si ya la rotonda de la
estación se ha quedado pequeña para los servicios, las
dificultades y la presión es mucho mayor". Desde UGT aseguran
que esto "perjudica a los usuarios que ven como muchas veces las
líneas se retrasan". La reordenación definitiva de
las guaguas urbanas, tras la instalación del tranvía,
está pendiente, en gran medida, por la inauguración del
intercambiador.
Ayuntamiento
El concejal responsable de Servicios del Ayuntamiento de Santa Cruz,
Norberto Plasencia, corrobora que "el cambio definitivo y la instalación
de las líneas urbanas en el intercambiador está supeditado
a su inauguración". Aclaró, igualmente, que esto
no depende de la corporación capitalina. Plasencia también
indicó que "no está previsto que desaparezcan las
paradas de guaguas de Bravo Murillo, pero sí que es verdad que
no podemos dejar ya que las guaguas estacionen en la zona, sino que
pasen a recoger y dejar el pasaje".
A pesar de que este periódico ha tratado de ponerse en contacto
con algún responsable de TITSA para conocer su versión
sobre estos hechos así como la reordenación de las líneas,
se nos ha dicho que, por el momento, esto no es posible.
Fuente: Diario de Avisos, 09 de octubre de 2005
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