BIDASOA
IRÚN. DV. La Comisión de Médicos
y Personal Sanitario contraria a la incineradora hizo ayer pública
una nota en la que alerta sobre «el incremento de casos de patologías»
que, según señalan, se producirá si se instala
la planta. «Existen diversos riesgos de salud documentados en
población que reside en las cercanías de una incineradora»,
añaden. «Los
cánceres humanos son provenientes en un 90% de causas medioambientales
y el convivir con una planta incineradora incrementa en gran medida
el riesgo de padecerlos».
La Comisión de Médicos asegura
que «todos los cánceres combinados (estómago, colorrectal,
hepático y pulmonar) ven incrementada su incidencia en población
residente próxima a plantas incineradoras. Un estudio de "Yoshida
et Ai" en Japón, por ejemplo, cifra el riesgo cancerígeno
de una persona que viva cerca de una planta de este tipo en el doble
que otra que no lo haga».
La comisión cita otros estudios relacionados con el cáncer
de mama, los sarcomas de tejidos blandos y diferentes malformaciones
«probadas como favorecidas por la incineración» por
diferentes investigadores.
«Las leucemias y los cánceres infantiles
aumentaron dentro de los 5km alrededor de las incineradoras en un ratio
de 2 a 1, según un estudio de Knox en todo el Reino Unido»,
añaden. «Además, son frecuentes las alteraciones
hormonales en los más pequeños, cuya madurez sexual tarda
más en aparecer», según un estudio de la Universidad
de Lovaina en Amberes.
La Comisión de Médicos
y Personal Sanitario concluye señalando que, «además
del riesgo directo para la salud, existe el riesgo de transmisión
por alimentación. Una investigación llevada a cabo por
el Instituto de Productos Lácteos de Asturias comparando leche
de vacas de varias granjas en España dio como resultado que la
leche de cerca de la incineradora de basuras exhibió los niveles
más altos de dioxinas».
