Foro contra la Incineración

Tenerife
                         
Siete de cada diez canarios presentan Endrín, un pesticida prohibido en 1977
                         
31 - 12 - 05

 

Un estudio de la Ulpgc detecta que la población más afectada es la joven

VERÓNICA MARTÍN / SANTA CRUZ DE TENERIFE

Un estudio realizado en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (Ulpgc) detectó restos de insecticidas que se prohibieron en 1977 en España por su toxicidad. En concreto, el 72 por ciento de los canarios presentaron Endrín; el 67 por ciento, Aldrín; y el 27, Dieldrín. El estudio determinó, además, que la población joven tenía más restos de pesticidas en su organismo que la mayor.

Hace unos meses, el grupo de investigación en Medio Ambiente y Salud de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, liderado por Luis Domínguez-Boada, publicó un trabajo científico en el que se demostraba que más de la mitad de los canarios mantenían en su organismo restos del pesticida DDT, prohibido desde 1977.

Este equipo publicará, en breve, en un artículo en una revista científica la segunda parte de este estudio sobre la contaminación química de la población canaria donde se demuestra que los ciudadanos isleños presentan restos de otros tóxicos que también se prohibieron en 1977.

El responsable de esta investigación adelanta algunas conclusiones, como que el 72 por ciento de los isleños presenta restos de Endrín, un pesticida que fue prohibido en España en 1977 después de que se sospechara de las consecuencias negativas sobre la salud de las personas.

El documento aporta otros datos como que el 27,2 por ciento de la población canaria manifiesta restos de Dieldrín, otro tóxico prohibido en 1977; y el 66,9 por ciento mantiene Aldrín, también ilegalizado en esa misma fecha. El Aldrín, el Dieldrín y el Endrín son insecticidas que se utilizaron en la agricultura y, también, en otros ámbitos como el higiénico-sanitario.

Otro elemento ilegalizado para el uso agrícola aunque se permite para otros usos fue el Lindane, un producto que se usaba hasta hace unos dos años -cuando se prohibió- contra los piojos y otros insectos como pulgas y que se mantiene en el 59,3 por ciento de los ciudadanos de las Islas.

Resultados similares

"Lo más relevante, es que estos resultados concuerdan con los del estudio anterior en el sentido de que ambos indican que la población canaria ha estado expuesta a estos pesticidas a pesar de haber sido prohibidos", asegura el investigador quien explica que todos estos productos son, en principio y hasta que se estudien en más profundidad, "menos tóxicos que el DDT, del que se hay sospechas de que tiene una relación con algunos tipos de cáncer". Sin embargo, en los años 70 se prohibieron "porque se detectó que eran muy persistentes en el Medio Ambiente y, por ello, se sospechaba de su alta toxicidad".

Luis Domínguez-Boada insiste en que se trata de agentes poco estudiados y, por eso, no se puede determinar qué efectos concretos tienen sobre la salud humana. En el caso del Dieldrín, existen estudios que relaciona con algunas patologías de origen metabólico.
El investigador asegura que uno de los resultados más llamativos de esta segunda fase del estudio es que "la población joven canaria tiene mayores niveles de contaminación que la población adulta". La hipótesis que maneja este científico para explicar este dato es que "los contaminantes llegan a los canarios a través de la cadena alimenticia y por la contaminación ambiental pues estos insecticidas se filtran en el subsuelo y pueden haber contaminado tanto el agua como los vegetales o, incluso, la ganadería". La explicación de que los jóvenes presenten más contaminantes que los mayores puede estar en los distintos modos de vida y de alimentación entre unos y otros, aunque este aspecto "deberá ser estudiado en el futuro", añade el investigador.

En total y por edades, se detectó alguno de estos compuestos en el 22 por ciento de los menores de 18 años; en el 20 por ciento de las personas comprendidas entre los 18 y los 34 años; en el 24,5% de los que se encontraban en el tramo de 35 a 49 años; en el 22% de los mayores de 50 y menores de 64 años; y en un 12% de los mayores de 65 años.

Hipótesis para la causa de estos datos

El científico de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (Ulpgc) mantiene las mismas hipótesis que en el trabajo anterior sobre la presencia de estos elementos en la sangre de los canarios. Una de las posibilidades es que estos químicos se usaron de forma tan masiva entre los años 50 y 1977 que aún continúan en el agua y en el suelo de Canarias y que aún se trasmite a los habitantes de las Islas.
La otra hipótesis es que estos contaminantes lleguen al Archipiélago por el aire o en otros productos agrícolas desde otros países pues, aunque en España estén prohibidos,en otras zonas del mundo, como África o Sudamérica, no lo están. Una tercera teoría es que aún se utilizan estos productos en las Islas pese a su prohibición, algo que las organizaciones de agricultores negaron cuando se hizo pública la primera fase de este estudio. Lo único claro es que estos pesticidas siguen presentes en el organismo de los canarios.

Fuente: La Opinión de Tenerife, 31-12-05

----------------------------------

La UGR demuestra la relación entre el cáncer de mama y la ingesta de alimentos tratados con pesticidas

El grupo de investigación "Oncología básica y clínica" de la Universidad de Granada (UGR), dirigido por el catedrático Nicolás Olea Serrano, ha demostrado en su último trabajo la relación entre el cáncer de mama y la ingesta de alimentos tratados con pesticidas agrícolas, en concreto, el lindano y el aldrín, unas conclusiones que fueron presentadas hace poco más de una semana en Zurich (Alemania) ante una comisión de expertos de la Unión Europea.

Según explicó el director del estudio, el proyecto de investigación se inició en 1995 y se basó fundamentalmente en un método clínico-experimental, comparando los niveles de grasas de las muestras tomadas a 200 mujeres afectadas por el cáncer y a otras 300 libres de cualquier afección tumoral y ginecológica.

Dicho estudio comparativo --en el que también se tuvieron en cuenta otros factores de riesgo ya conocidos-- dio como resultado que las mujeres afectadas por el cáncer de mama tenían en sus muestras de grasa una concentración de organoclorados (sustancias químicas presentes en los plaguicidas que producen alteraciones en el equilibrio hormonal) muy superiores al resto, en concreto, de lindano y aldrín. Estos dos plaguicidas, usados históricamente en los campos andaluces, están actualmente prohibidos, por lo que su presencia en las grasas humanas se debe a que son difícilmente degradables, tanto en el medio natural (suelo y agua) como en el cuerpo una vez ingeridos a través de los alimentos.

"Esto significa que las madres también se lo transmitirán seguramente a sus hijos durante el embarazo y la lactancia, sobre todo teniendo en cuenta que en la lactancia la mujer se "limpia" en un 60 por ciento, pero a costa de transmitirle sus sustancias al bebé", explicó Olea.

El grupo de investigación de la UGR, que representa a España en una comisión de expertos de la Unión Europea sobre las consecuencias para la salud humana de la exposición a productos químicos, considera que este nuevo avance viene a corroborar definitivamente la relación entre el cáncer de mama y determinados factores externos, más aún que otros elementos de riesgo tradicionalmente conocidos como el consumo de alcohol y tabaco, los anticonceptivos, la retirada tardía de la regla o la menstruación temprana.

De hecho, según explicó Olea, ninguno de estos factores llega a duplicar el riesgo de padecer cáncer de mama, mientras que la exposición prolongada a disruptores endocrinos (es decir, sustancias químicas que alteran el equilibrio hormonal de personas y animales, como las que contienen los organoclorados de los plaguicidas) supone aumentar estos factores de riesgo en un 400 por ciento.

Estos disruptores están presentes en numerosos productos cotidianos, desde cremas estéticas a bronceadores, envases de plástico, latas de conserva, empastes dentales e incluso biberones. "Es una vergüenza que la Administración esté mirando a otro lado cuando hay dudas más que razonables para el uso de estos productos, incumpliendo el principio elemental de la precaución por las presiones de los fabricantes", declaró Olea.

En el caso del cáncer de mama, el riesgo que produce la exposición a este tipo de factores externos sólo es superado, según el catedrático, por el factor genético, es decir, el hecho de que algún familiar más o menos cercano también haya estado afectado por la enfermedad.

A este respecto, Olea quiso hacer una puntualización: "hasta hace poco tiempo pensábamos que la transmisión familiar del cáncer de mama sólo era genética, ahora hemos probado que también tiene otras características, como la transmisión de las sustancias contaminantes durante el embarazo y la lactancia".

Todo ello implica, según Olea, que las mujeres universitarias que residen en núcleos urbanos tengan más posibilidad de padecer cáncer de mama que aquellas con bajo nivel de estudios y residentes en zonas rurales debido a sus particulares hábitos de consumo y a su exposición a estos factores externos.

Los disruptores endocrinos, no obstante, no se traducen únicamente en el aumento de los factores de riesgo del cáncer de mama, sino también en el de otras afecciones como alteraciones en el desarrollo sexual, malformaciones genitales o la disminución en la calidad del esperma.

Precisamente este último asunto será objeto de un nuevo trabajo de investigación del grupo "Oncología básica y clínica", que trabajará conjuntamente con expertos de otros 21 países europeos para dilucidar qué otros efectos tienen la acumulación de sustancias químicas sobre el organismo, un proyecto para el que la UE tiene ya asignado un presupuesto de 8,5 millones de euros, según explicó el propio Olea

LOS ESTRÓGENOS AMBIENTALES EN CANARIAS: POSIBLE RELACIÓN CON EL CÁNCER DE MAMA

14-10-05 Piden un estudio epidemiológico en las Islas por la alta tasa de cáncer de mama

Cáncer y pesticidas en Canarias

EL DDT. LUCES Y SOMBRAS

Canarias supera en 65 toneladas la media de pesticidas por hectárea

27-09-05 Una comisión británica pide más investigación sobre los efectos de los pesticidas en la salud humana

31-05-05 Se triplica uso de pesticidas

22-05-05 Carta al consejero de Agricultura para el control de los pesticidas en Canarias

09-05-05 Pesticidas de destrucción masiva

03-03-05 Pesticidas en la dieta

11-09-04 La ONU advierte sobre pesticidas

12-02-04 España sigue permitiendo usar "DDT" en una fábrica de pesticidas en Huesca

¡¡ Estudio epidemiológico YA !!


 
                         
Subir
 
Anterior
 
Volver
 
Siguiente
 
Indice noticias
 
Inicio