Foro contra la Incineración

Tenerife
Barranco de Las Torres, o porqué el mago no confía en el ingeniero
   
 

 

Hace unos días teníamos la oportunidad de leer en la prensa el planteamiento de unos cabreros del sur de Tenerife en relación a la necesidad de preservar los cauces de los barrancos. Uno de los ejemplos mencionados es el barranco de Las Torres, en el municipio de Adeje, que puede ser bastante ilustrativo de varias cosas.
En primer lugar la forma disparatada en la que se devora territorio y el desenfreno conque unos cuantos buscan especular con el suelo, cualquier clase de suelo, cueste lo que cueste y al precio que sea sin ningún otro tipo de consideración ni ambiental, ni social, ni cultural, ni de seguridad pública...
Por otro lado es un ejemplo de la falta de independencia de los profesionales que redactan informes y elaboran proyectos, firmando hasta las cosas más increíbles que incluso pueden poner en riesgo vidas humanas. Es que, según parece, un proyecto aquí ya lo puede hacer cualquiera, los colegios profesionales no toman cartas en el asunto y los estudios de impacto ambiental se han convertido en una póliza sin más valor que el dinero que pagan las empresas y administraciones por hacerlos. Como ejemplo tenemos el que pagó hace unos años el Cabildo para la ampliación del vertedero de Arico, donde se decía que gracias a la presencia en Arico del vertedero habían proliferado los restaurantes, los talleres de reparación mecánica, que había llegado la luz o el agua a los barrios de la costa o que se habían mejorado las carreteras y construido polideportivos. Todo eso lo decía un estudio que nos costó una pasta, además de afirmar que no había constancia de que hubiese problemas de olores.
Otro aspecto sobre el que deberíamos reflexionar es cómo los políticos que tenemos -sin diferenciaciones partidistas aparentes- se han metido en una dinámica que carece de cualquier consideración de futuro que vaya más allá de los cuatro años que dura una legislatura, sus políticas populistas están poniendo en riesgo nuestro futuro de tal manera que no invierten en nada a lo que no se le pueda sacar rentabilidad electoral inmediata y urgente.
Los partidos de la oposición, en general, no demuestran un afán por comprometerse en luchas importantes y trascendentes para nuestro futuro y no se detectan diferencias sustanciales a este respecto entre los ayuntamientos gobernados por distintos partidos, lo que, sin duda, está condicionando la posibilidad de cambio porque a la sociedad no se le presentan alternativas coherentes.
El desprecio total y absoluto que se demuestra en esta tierra cada día hacia el turismo, que cada vez más soporta inundaciones en los centros turísticos de Gran Canaria y Tenerife que cualquier día de estos puede terminar en una tragedia de consecuencias imprevisibles, nos da idea de el carácter especulativo, rapiñador y carente de perspectivas a largo plazo del negocio turístico que, a este ritmo, está condenado a afrontar una grave crisis en pocos años.
El caso del barranco de Las Torres da idea también de la indefensión a la que nos enfrentamos los ciudadanos por parte de las administraciones u organismos encargados de velar por estos asuntos, entiéndase Consejo Insular de Aguas, Política Territorial, Medio Ambiente y todos los organismos como SEPRONA, la propia Fiscalía... que se dedican a perseguir a campistas, a los agricultores por levantar un muro o soltar una cabra y no se ocupan de los asuntos que, en un momento dado, pueden originar una tragedia de descomunales proporciones.
Somos los ciudadanos los que tenemos que promover denuncias que, a parte de que existen personas e instituciones a los que les pagamos para que lo hagan, no tenemos necesidad de enfrentarnos a poderes económicos ni a intereses empresariales y políticos, cuando no a poderes mediáticos que defienden sus intereses. De esta forma no hay una administración que se enfrente a UNELCO, al Son Latinos (que este año, pese a la polémica, ha resultado ser una de las ediciones más desastrosas en términos ambientales con la principal playa turística de la Isla que cambia su bandera azul por la roja sin que a nadie le importe un carajo, alucinante), a CEPSA o a determinados y concretos constructores o constructoras hagan lo que hagan. Todos los expedientes sancionadores que se anuncian a bombo y platillo cuando surge una polémica quedan en agua de borrajas al pasar el tiempo: derrame de crudo de la refinería, cortes de luz de Unelco, extracciones ilegales de áridos... ¿Quién se atreverá, entonces, a decirle algo a Florentino Pérez por su mala gestión del vertedero de Arico? Está claro que los que deberían hacerlo no lo van a hacer, eso ya está más que demostrado.
Los cabreros, los pescadores, los agricultores -los pocos que van quedando- han cumplido con su deber ciudadano y cuando alguien les ha preguntado han dado con las claves del problema. Otra cosa es que las ingenierías sean unas carreras muy respetables, pero lo que los ciudadanos vemos en muchas ocasiones por ahí no parece responder a una formación muy especializada en determinadas materias, sino más bien una mamandurria desenfrenada que nos acosa a costa de lo que sea, esto en ocasiones parece un concurso a ver quién es el que firma el proyecto más disparatado. El miedo a hablar, a manifestar sus opiniones les lleva, en ocasiones, a situaciones de auténtico ridículo como ocurrió cuando las Torres de Vilaflor que tuvieron que venir ingenieros que no se ganaban el pan por aquí a decir que, efectivamente, había no una sino muchas alternativas.
Se trata de asuntos que no son ninguna novedad y está muy bien que los políticos recuerden cuando llegan las tragedias que la gente tira lavadoras y colchones a los barrancos, pero lo que ellos hacen puede que tenga hasta más delito, porque no pueden alegar ignorancia o falta de conocimiento porque cualquier cabrero o agricultor de la zona les puede dejar claro en un momento las cosas que se nos pueden venir encima con estos disparates, a parte de los ingenieros, claro está.

 

 



En primer plano puente sobre vía secundaria y segundo plano puente o agujeros bajo autopista


 

 

ASPECTO INTERIOR DE LAS CUATRO BOCAS DEL ENCAUZAMIENTO DEL BARRANCO DE
LAS TORRES EN ADEJE BAJO LA AUTOPISTA EL UNO DE SEPTIEMBRE DE 2003

 

 


Puente bajo una carretera del polígono


Puente sobre la carretera auxiliar
   

 

 


Cauce alto del barranco


Cauce medio del barranco

 



Llegada del barranco y canalización subterránea en la zona urbanizada

 



Salida de la primera canalización subterránea

 




Encauzamiento junto a una nave industrial


Canalización y desvío una vez pasada la autopista por
detrás de la sala de fiestas Tropicana, aparentemente
con una pendiente y dimensiones insuficientes

 



Aparcamiento de la sala de fiestas que ocupa el antiguo
cauce


El campo de golf Costa Adeje también ha ocupado
el cauce del barranco

 

         
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