Foro contra la Incineración

Tenerife
El Pris, la venganza se sirve en plato frío
   
 

 

Un modesto barrio de pescadores del norte de Tenerife se lleva oponiendo desde hace un par de años al proyecto del Cabildo de Tenerife de un emisario submarino por un lugar que los vecinos no consideran el adecuado (noticia). No es que se nieguen, sino que consideran que existe una opción mejor.

Hace dos años se presentó allí el Cabildo con un gran camión cargado de materiales para la construcción del emisario acompañado de un ejército de guardias civiles que nadie sabe de dónde apareció tanto picoleto. El caso es que unas mujeres, niños, ancianos y el barrio entero, sin arrojar una sola piedra y recibiendo golpes a diestro y siniestro, hicieron retroceder al camión y con él al orgullo y la prepotencia de Ricardo Melchior y otros como él, que poniendo siempre sus famosos informes técnicos por delante -recuérdese el caso de Vilaflor- no atienden petición alguna sobre todo si viene de gente humilde aunque, en este caso, tratándose de un tema que tiene que ver con el mar, dudamos mucho que encuentre técnicos en ese Cabildo o en el extranjeros más conocedores de la realidad de la zona que los propios pescadores del Pris.

El caso es que es ahora, pasadas las elecciones y cuando todos se han apoltronado bien en sus sillones por cuatro años más cuando conectan una nueva urbanización al alcantarillado del barrio y, sencillamente, lo saturan. Eso hace que una alcantarilla estratégicamente situada lleve varios días vertiendo aguas fecales por toda la calle, formando un gran charco para después discurrir, tranquilamente, hasta la playa. Esto ha hecho que se contamine la piscina seminatural que existe en el barrio, donde se bañan los niños y los mayores cuando hace mal tiempo siendo, en eso sí, el ayuntamiento muy responsable en cerrarla al público. Todo esto es fácilmente solucionable si se pusiesen a funcionar instalaciones existentes para el bombeo de las aguas residuales y, obviamente, era perfectamente previsible que ocurriese al conectar nuevas urbanizaciones a la red.

Pues esto, que parecerá increíble para cualquier persona bien nacida a lo largo del mundo cuando nos referimos a sociedades medianamente avanzadas, donde existen moto bombas y camiones preparados para afrontar estos problemas de salud pública, aquí se utiliza como una fría y calculada venganza contra el débil. La insolidaridad que se estila en esta sociedad en la que vivimos es lo único que nos frena a la hora de unirnos todos para ir al Cabildo y traer a Ricardo Melchior para sentarlo un rato dentro del charco de mierda que se ha formado frente a la piscina de los niños (pacíficamente, por descontado). Claro que es esa misma insolidaridad la que estos avasalladores utilizan para campar por sus respetos despreciando y machacando cobardemente al más débil o desprotegido.

Sin embargo esta política ya les ha funcionado mal en varias ocasiones, como cuando nos cortaron la luz porque querían pasar las torres por Vilaflor, aunque en otras ocasiones, efectivamente, han conseguido amedrentar a la gente. No da la impresión de que el barrio pesquero de El Pris, en Tacoronte, vaya a dejarse asustar por estos impresentables porque, en este caso, existe una clara responsabilidad de las administraciones de afrontar este problema por las buenas o por las malas, eso es si todavía es cierto aquello del estado de derecho, que también hay motivos para dudarlo.

 

 



El Pris en primer plano


 

 


Escape de aguas fecales




Escape de aguas fecales

 

 

 


Encharcamiento de aguas fecales en plena calle

 

 


Camino hacia la playa


Zona de la playa donde llega el vertido

 



Piscina clausurada



Vista general de la piscina
         
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